domingo, 28 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 19

Margot estaba sentada en un banco a unos pasos de nosotros. Cuando me vio se levantó para irnos hacia el coche.
-¿Estás bien Allison?
-Sí- dije con la voz ronca, estaba a punto de echarme a llorar.
-¿No te iras a poner a llorar ahora? Creo que no ha sido buena idea que vinieras.
-No voy a llorar. Tenía que venir, no podía quedarme allí de brazos cruzados.- dije mientras me metía en el asiento del copiloto del coche.
-Allison, estas apunto de derrumbarte, si no lo hubiera traído…
-Ahora estaría peor, es solo por dejarle ir otra vez, tiene un montón de pretendientes, el primer día que vino, todas estaban detrás de él, me parece muy irreal que sea yo la afortunada de tan inmenso grupo, pero no he querido mencionarle nada, bastante tiene con estar preocupado por Alan.
-Él te quiere a ti, no te cambiaría por nada, no te preocupes por el tema. Seguramente si se lo hubieras mencionado hubierais acabado cabreados antes de que acabase la semana, has hecho bien.
-Si que me tengo que preocupar, le dije que no estuviera celoso cuando a mi me es imposible no estarlo. Emily se quedó alucinada cuando le vio por primera vez, y ahora ella también es vampira y está más cerca de él de lo que puedo estarlo yo.
-Enserio Allison, no tienes motivos para estar celosa, pronto volveréis a veros ya verás.
-Las relaciones a distancia son muy complicadas, se ve que no lo entiendes, claro tú puedes ver a tu novio cuando quieras, normal que no lo entiendas.
-¿Y eso significa que no puedo sentir celos? Allison aquí también hay más chicas detrás de Marcos, chicas que no son sus enemigas naturales, chicas que pueden estar con él sin transformarse en una loba.
-Pero… tú no te has transformado nunca cuando has estado con él.
-Porque no e perdido el control, si lo llego a perder, durante un momento…no quiero ni pensarlo. Así que sí, se lo que es una relación complicada, se lo que es sentir celos, no puedes decir que no te comprendo.
-Aún así, tu lo tienes hay, lo ves todos los días, a todas horas. Yo no.
-Ya encontraremos la forma.
-La única forma es volviendo a nuestra antigua casa, esto fue un error y lo sabes.
-Pensé que no volveríamos ha hablar sobre el tema.
-Pues te equivocabas, no puedo pedirle que coja aviones cada dos por tres para venir a verme, no puedo es mucho dinero, yo también tengo que poner de mi parte. Tenemos una casa allí, pero claro, es más fácil que nos quedemos en nuestra nueva casa y tú puedas estar con Marcos, así la única perjudicada soy yo.
-Prefiero que llores antes que lo conviertas en rabia.
-No lo estoy convirtiendo en rabia, es lo que siento. Margot es que no puedo más. La única perjudicada aquí soy yo.
-Eso no es verdad.
-¿A no? ¿Que has perdido tú?- pero Margot no contestaba.-Ves llevaba razón. Le he vuelto a dejar ir, otra vez.- Y hay si que me puse a llorar. Todo esto era demasiado para mi.
Margot dejó que me desahogara el resto del camino mientras ella permanecía en silencio, cosa que era un consuelo. Quizás lo único que estaba pensando era en lo que había perdido ella, cuya respuesta se reducía a nada. Ella con este cambio había ganado más que perdido. Aparcó el coche, subí a mi habitación y me tumbé en la cama. No se cuanto tiempo estuve allí mirando al techo, pero pasado un rato Margot entró con una bandeja de comida.
-Te traigo la cena.
-No tengo hambre.
-Tienes que comer, te lo dejo aquí.
En cuanto se marchó me puse el pijama y me fui a dormir sin probar bocado. Aquella noche soñé con Dylan, que volvíamos a estar juntos. Pero claro, aquello eran solo sueños, y en cuanto desperté volví a la realidad. Esa mañana desayuné poco y me fui al instituto.
-¿Ya se ha ido Dylan?- me preguntó Olivia a primera hora.
-Sí.
-Se nota. Parece que de un momento a otro te vas a caer.
-Estoy bien.
Y esta semana se convirtió en la peor semana de toda mi vida. Hablaba con las chicas y un par de días quedé con Alan. Dylan me llamaba todas las tardes, cuando le mencionaba a Alan intentaba usar el mismo tono de voz, pero no lo conseguía. Por eso intentaba no decirle nada sobre el tema. Al final de la semana me acabé conformando con las llamadas, y llegaba a casa ilusionada para hablar con él. Olivia montó una fiesta de pijamas con el único fin de alegrarme, cosa que consiguió un poco. También me puse a buscar trabajo para ayudar a pagar el alquiler de la casa y comer.
El lunes de la semana siguiente, llegando a casa del instituto, recibí una llamada en la que me daban trabajo en la cafetería.
-Hola, soy Allison la nueva empleada.-le dije a la camarera más cercana que había.
-Vale, espero aquí, voy a avisar al encargado.- al cabo de unos minutos vino con un chico alto, tremendamente parecido a Alan. El chico dijo llamarse Diego, me dijo algunas normas que debería cumplir, mi sueldo y cuanto trabajaría, lo que me dejaría las tardes totalmente ocupadas. Era la camarera, para un primer día la estaba pifiando bastante, casi se me cae la bandeja en dos ocasiones, llevé varios pedidos a mesas equivocadas…Vamos lo que una novata hace su primer día, todo mal.
-Tranquila, mañana seguro que se te da todo esto mejor, es solo tu primer día.- me dijo Emma, la camarera que había conocido al llegar allí. Al parecer ella vivía sola allí, y como yo, trabajaba para pagar el alquiler. Ella misma decía que este era un trabajo fácil en el que te pagaban bien.
-Eso espero.
-Seguro que si- dijo Diego acercándose a mi- Oye, tengo una duda desde que has llegado aquí, mi hermano no para de hablar de una tal Allison, que es nueva aquí, ¿por casualidad no serás tú?- ahora era cuando me encajaba el parecido que le encontré al principio.
-¿Tu hermano es Alan?
-Exacto, ¿eso quiere decir un si?
-Si, soy yo.
-No para de hablarme de ti, apuesto lo que quieras que en cuanto sepa que trabajas aquí vendrá todos los días a que le sirvas.-esto me hizo ruborizarme de la vergüenza, al parecer todos estaban convencidos que estaba coladito por mi.
-Bueno yo me voy a casa ya, mi hermana me estará esperando.
-¡Hasta mañana!
-¡Hasta mañana!
Ya se había hecho de noche, y el camino a casa me resultaba más difícil de recorrer por la calle escasamente iluminada por la que solía andar. Oía ruidos a mí espalada, y miraba hacia atrás de vez en cuando por temor a que me pudiera pasar algo, pero nunca veía a nadie, así que pensé que solo eran imaginaciones mías.
-¿Qué tal tu primer día de trabajo?- dijo Margot en cuanto entré en casa.
-Fatal. ¿Tú todavía no has encontrado nada?
-No, nada, espero que con tu sueldo nos baste.
-Papá y mamá nos mandan dinero cada mes ¿no?
-Sí, pero no nos da para todo, por eso necesitamos el trabajo. Te he dejado un trozo de pizza en el microondas para que la calientes, debes de tener hambre.
-No mucha, pero tranquila, me lo comeré.
Fui a la cocina, me comí la pizza tal y como había prometido a Margot y me subí a mi habitación a dormir.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 18

-¿Y ahora que pasa? Por favor otra vez los celos no…
-Sí, lo que dice Margot, podía haber sido verdad, y todavía lo puede serlo.
-No lo será, ¿cuántas veces te tengo que repetir que yo solo te quiero a ti?
-No servirá de nada, todavía puedes sentir algo por él, llevas muy poco tiempo aquí, en cuanto lleves más…
-No Dylan, aunque me dejes, solo lo veo como un amigo, como nada más.
-Yo nunca te dejaría, lo sabes de sobra.
-¿Y porque tu no me crees y yo a ti si?
-Porque me parece imposible que sientas algo por mi.
-Pues créetelo.- dije cogiéndole de las manos para levantarle de la roca. No hubiera podido levantarle yo sola si él no hubiera puesto un poco de su parte. Se acercó a mí, él me rodeó la cintura, yo le rodeé el cuello con los brazos y le besé. Me daba igual que Margot posiblemente nos estuviera mirando, me daba igual que hubiese muchísima gente alrededor, sabía que él lo necesitaba.- ¿Necesitas más pruebas?
-A lo mejor no me vendrían mal unas cuantas más…- dijo volviéndome a besar. Nos apartamos cuando oímos la tos de Margot, tal y como había hecho Dylan aquella tarde cuando los pillamos.
-Vamos parejita, creo que va siendo hora de irnos a casa.
-Vale.
Habíamos llegado a casa cuando descubrí que Marcos todavía seguía hay, y no había cogido el camino de todos los días.
-¿Tú también te quedas Marcos?
-Claro que se queda, no me iba a quedar yo sola de vuestro sujetavelas.
-Lo comprendo. Imagino que ya conocerás la casa ¿no Dylan?
-Vine ayer.- yo me quedé sorprendida, vino ayer y nadie me había dicho nada.
-Tú lo sabías- acusé a Margot
-Claro, yo le dije que viniera hoy, pero el quiso venir ayer, por eso le dije a Olivia que te quedaras a dormir en su casa.
-¿Pero porque no me lo dijiste?
-Créeme, era mejor que le vieras hoy, ¿pero que más te da? Le ibas a ver igual.
-Hay lleva razón, el caso es que ahora estamos juntos, y lo demás no importa.
-Bueno pues os podéis instalar donde queráis para pasar la noche, hay 2 habitaciones que sobran, y son bastante grandes…- pero yo arrastré a Dylan escaleras arriba hasta mi habitación. Me tumbé en la cama y el se tumbó a mi lado.
-¿Bueno y que quieres que hagamos ahora?-me preguntó Dylan.
-Yo… me voy a cambiar, ahora vengo.
Fui al baño que había en mi habitación, me puse el pijama, me hice una coleta, como todas las noches y volví a tumbarme al lado de Dylan, apoyando la cabeza en su hombro.
-Estás muy guapa.
-No mientas- dije ligeramente ruborizada.
-Es la verdad, para mi estarás guapa aunque te vistas con un saco de patatas.- Entonces le abracé y me empecé a adormilar. No me había dado tiempo a dormirme cuando sentí que separaba uno de mis brazos, así que le volví a apretar a su alrededor con fuerza.
-No te vayas- dije en un susurro.
-Vale, pero duérmete.- y esta vez se quedó en la cama y os arropó a los dos con el edredón.
Caí en un profundo sueño, pero esta vez volví a soñar con aquello que me atormentaba algunas noches. Esta vez había más detalles, estábamos en mi casa, y estaba llena de adornos, ¿qué quería decir eso? Pero pronto el sueño se desvaneció y me desperté. Me empecé a mover buscando a Dylan, pero la cama estaba vacía. Abrí los ojos y allí estaba él, enfrente de la cama.
-Buenos días…
-Buenos días- dijo poniéndome una bandeja con el desayuno encima de la cama.
-¿Y esto?
-El desayuno. Lo he cocinado yo, Margot ya se comió su parte.
-Dylan no hace falta que te tomes tantas molestias…
-Tú te lo mereces, por eso lo hago.-dijo con una sonrisa.
Me comí todo el desayuno que estaba riquísimo, el mejor que comí en mi vida, y con la mejor compañía posible. El resto del fin de semana posiblemente fue el mejor de mi vida, pero al llegar el lunes volví a la realidad ,cada vez me quedaba menos tiempo. El despertador sonó a las 7, como siempre. Dylan estaba a mi lado, y le conseguí convencer para que no me volviera a llevar el desayuno a la cama, cuando había que madrugar era mejor que me levantara ha hacerlo yo. Me hice el desayuno, me vestí y me despedí de Dylan con un beso antes de irme.
-¿Entonces te gustó tu sorpresa?-dijo Margot de camino al instituto.
-Me encantó, enserio no se como podré agradecértelo algún día.
-No tienes porque agradecérmelo, era lo que necesitabas.
-Pero tú todavía sientes algo por él.
-Casi lo he olvidado, no te preocupes por ello.
En la primera clase del día, me tocó con Olivia, que notó mi cambio de actitud y enseguida me preguntó.
-¿Y esa felicidad tan repentina?
-¿De verdad que no lo sabes? Pensé que ya lo sabías.
-No, ¿qué pasa?
-Vino Dylan, arreglamos las cosas, y todo gracias a Margot.
-Así que se podría decir que estáis saliendo ¿no?
-Se podría decir.
-¿Llevaba o no llevaba razón?
-Sí, con todo. No cogía mis llamadas por celos de Alan, pero el tema ya está solucionado. Tampoco se lo quiero mencionar, no le sienta bien. Esta tarde quedamos y te le presento ¿vale?
-Vale.
Pero a la salida, como siempre, Alan me volvió a preguntar que si quedaba con él esa tarde. Pensé que si le decía la verdad, no se haría más ilusiones.
-¿Te vienes está tarde entonces?
-No, lo siento Alan, pero es que está Dylan aquí y solo se queda hasta el viernes, quiero aprovechar todo el tiempo que pueda estar con él.
-Dylan es…es tu…
-Mi novio, sí
-A vale, pues ya quedaremos.
-Vale.
-¿No has sido un poco dura con él?- dijo Olivia, que estuvo a mi lado durante toda la conversación.
-Merece saber lo que hay, no quiero que se haga ilusiones.
Esa tarde Olivia conoció a Dylan, no parecía que lo acabase de conocer hacía dos minutos, parecía que lo conociera de toda la vida, por la forma en la que hablaba con él. Para mi desgracia la semana pasó volando, y él viernes llego antes de lo esperado. Ese día estaba más decaída que el resto, por lo que los demás pudieron suponer el motivo. Por la tarde Margot y yo llevamos a Dylan al aeropuerto, y Margot me dejó para que me despidiera de él.
-No quiero que te vayas- le dije mientras le abrazaba.
-Yo tampoco quiero irme, pero es lo que tengo que hacer, encontraremos la forma de estar juntos ya verás.- dijo apretándome con fuerza.- Vendré a visitarte, te lo prometo.
-Yo también lo intentaré.- Nos apartamos un poco para poder mirarnos a los ojos, que era lo único que nos hacía falta para expresarlo todo. Me besó, no como si fuera una despedida, si no como un hasta luego.
-Te quiero- susurré.
-Y yo.
Entonces le dejé ir, mientras veía como desaparecía entre el bullicio, volví con Margot.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 17

Me quedé allí de pie, paralizada, sin saber que hacer. Esto me parecía más irreal de lo que en realidad era mi vida. Me parecía prácticamente imposible que Dylan hubiera cogido un vuelo hasta aquí cuando no cogía mis llamadas, y lo más raro de todo, había venido a verme a mí, porque estaba en mi casa y Margot estaba fuera.
-¿Qué…que haces aquí?- le pregunté cuando reaccioné.
-Yo…Quería hablar contigo.
-Para eso no hacía falta que vinieras hasta Canadá, con que cogieras mis llamadas te valía.-dije mientras me iba de la puerta, pero Dylan rápidamente me cogió del brazo.
-Déjame explicarme por favor.-dijo mientras soltaba mi brazo. Entonces le miré a los ojos, y supe que por muchas cosas que me hiciera, le seguiría amando.-No soporto verte sufrir, y menos por mi. Siento mucho no haberte cogido las llamadas, no debí hacerlo, pero si me llamabas y descargaba mi furia contigo no podría perdonármelo, así que pensé que lo mejor era eso. Si no hubiera recibido la llamada…olvídalo, posiblemente al cabo de unos cuantos días te hubiera llamado y te hubiese dado esta explicación, pero tenía que venir.- evaluaba mi expresión en cada palabra que decía, que no podía ser otra que de sorpresa, iba a seguir, pero me adelanté.
-¿Qué llamada? y… ¿Por qué ahora si que tenias que venir?
-Tú hermana me llamó, me dijo como estabas y… que era por mí, cosa que me cuesta creer todavía. Dijo que si venía te alegraría, pero parece que se equivocaba con todo- dijo apenado. ¿Por quién iban a ser mis lágrimas si no eran por él? ¿Cómo no iba a alegrarme de que estuviera aquí? Todo el enfado que tuviera se quedó neutralizado al verle, tenía que hacérselo ver, yo tampoco podía verle sufrir.
-No se equivocaba. Le agradeceré a Margot eternamente que te haya traído, y si, fue por ti, todas mis lágrimas han sido por ti- dije medio llorando solo de ver que este momento era real.
-No llores más por favor, no soporto verte así- dijo cogiendo mi cara entre sus manos.- Y tenía que venir por ti, no podía decirte esto sin mirarte a la cara. No podía expresar todo lo que siento por ti en una simple llamada.
Y me besó como si sus palabras no sirvieran como prueba. Me besó de forma tierna y yo seguí el beso encantada. Al rato se separó dejándome respirar.
-Te quiero-susurró.
-Yo también.- dije apoyando mi cabeza en su pecho, disfrutando el momento- Te he echado tanto de menos… ¿Cuándo tienes que volver?
-En una semana, dejé a Emily sola, tampoco quiero alargar mucho su espera. Sabía que venía por ti.
-¿Todos lo sabíais menos yo?
-Era una sorpresa. Además fue idea de tu hermana.
-Solo me queda una pregunta- dije separándome un poco de él para mirarle a la cara-¿Por qué no cogías mis llamadas? Y no me vale con lo de que estuvieses cabreado.
-Para ser más exactos…estaba celoso de ese tal Alan.
-¿De Alan? Yo te quiero a ti, entre Alan y yo no hay nada, es solo un amigo.
-Pero él puede estar todo el tiempo que quiera contigo, yo no, y me frustraba aún más que pudieras sentir algo por él. Es egoísta, pero es lo que siento.
-En serio, no te preocupes, no quiero nada con él. Bueno, ¿podemos ir a buscar a mi hermana? Quería agradecerle que haya hecho esto por mí. ¿Sabes donde está?
-Sí, no creo que esté muy lejos, estoy seguro de que a estado escuchando, ¿tienes alguna idea de donde puede estar?
-No creo que nos esté escuchando, si hubiera querido escuchar se hubiera quedado dentro de la casa. Vamos al parque, puede que esté hay.
-Vale, vamos- dijo cogiéndome de la mano mientras salíamos por la puerta para ir al parque.
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-¿Crees que lo habrán solucionado?-me preguntó Marcos.
-Seguro, no tardarán nada en venir aquí, es el primer sitio en el que buscará Allison.
-¿Entonces que hacemos aquí?
-Esperar a las noticias.
-Yo quería estar a solas contigo…
-Tenemos una semana entera, tú también te vas a quedar en mi casa ¿te parece bien?
-Perfecto.- Y se volvió a acercar como aquella vez que nuestro beso se vio interrumpido, pero esta vez nuestros labios se juntaron y nuestras lenguas se entrelazaron. A pesar de que mi cuerpo empezaba a dar signos de que había un enemigo cerca, un vampiro, los ignoré con todas mis fuerzas. Pero nuestro beso se vio interrumpido por una tos, ambos nos separamos y vimos a Dylan rodeando la cintura a Allison a unos cuantos metros de nosotros. Ambos nos sonrojamos tremendamente.
-Que oportuna hermanita…
-Solo quería agradecerte lo que has hecho lo mi.-dijo alejándose de Dylan y dándome un fuerte abrazo.
-Por lo que veo lo habéis arreglado.- la susurré al oído.
-Sí. Bueno… parejita os dejamos a solas.- dijo volviendo al lado de Dylan.
-No hace falta, ¿por que no nos vamos a tomar algo todos?
-Si pudieran tomar algo…- dijo refiriéndose a Dylan y Marcos.
-Pero Marcos el otro día se tomó un batido, estabas tu presente.- pero en vez de responder ella fue Dylan el que respondió.
-Podemos tomar alimentos humanos, solo que son un poco insípidos y no nos proporcionan lo mismo que la sangre. Una gran ventaja para pasar desapercibido.
-Hay estoy de acuerdo, si Margot no hubiera sido lo que es, dudo mucho que lo supiera.- dijo sonriéndome.
-Bueno pues entonces a la cafetería- dijo Allison.
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De camino a la cafetería todos estábamos muy callados, posiblemente Margot y Marcos por haberlos pillado cuando se besaron y nosotros… bueno disfrutando de poder estar juntos por fin. Sería una semana muy corta, para mí al menos, Margot contaba con el consuelo de ver a Marcos todos los días y a todas horas, pero yo no podía hacer lo mismo con Dylan. Tenía claro que esta semana no me pondría a buscar trabajo, esta semana disfrutaría de cada instante.
Llegamos, tomamos asiento y el camarero nos tomó nota.
-¿Entonces ya está todo bien entre vosotros no?
-Sí, bueno, mejor que bien.- dije apoyando la cabeza en el hombro de Dylan.
-Os lo dije, a los dos, pero claro no quisisteis escucharme…De no ser por mí, los dos no estaríais juntos.
-Ya te di las gracias, te debo una.- dijo Dylan.
-Y yo.
-Allison, lo tenía que hacer, sabía lo mucho que os gustabais y probablemente hubieras acabado liada con Alan si no te demostraba que él también estaba enamorado de ti.-eso no le sentó muy bien a Dylan, que apretó el puño con fuerza. Me acerqué a él y le apreté ligeramente su puño cerrado intentando darle ánimos.
-Ya te he dicho que no quiero nada con él ¿vale? Relájate por favor.- le susurré.
-Me parece que no debería haber dicho nada…
-¿Tú crees?- pregunté a Margot fulminándola con la mirada. En ese momento parece ser que Dylan no podía más se levantó y salió a fuera. Suspiré y salí detrás de él, que se había apoyado en una roca, todavía con los puños cerrados.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 16

Me desperté medio adormilada cuando sonó el despertador y bajé a tomarme el desayuno, todavía con la cara con lágrimas de la noche anterior. Margot había hecho tortitas, algo que no era muy común en ella, con sirope y zumo de naranja.
-Buenos días.
-Buenos días…
-¿Ya estás mejor?- esto explicaba lo de las tortitas.
-No, creo que lo mejor es olvidarle.- pensé que a Margot le gustaría la idea, así ella podría tener a Dylan para ella.
-No Allison, no hemos venido aquí para separarte de él. Os queréis y lo demás no importa, no tienes porque olvidarte de él.
-Margot el no me quiere, ya lo estás viendo.
-Si que te quiere, ¿necesitas pruebas para saberlo?
-Sí, las necesito.- dije cuando me sentaba en la mesa.
-Pronto las tendrás.
-¿Cómo?
-Ya lo verás, y cuando sepas que es así, nos vas a tener que dar la razón tanto a Olivia como a mí.
-Pues esperad sentadas.
-¿Y ese estado de ánimo a que viene?
-Lo sabes de sobra.-y me subí a mi habitación a cambiarme para ir al instituto.
Fui todo el camino del instituto en completo silencio, mientras Margot intentaba convencerme y darme ánimos, cosa que no servía de nada. Luego cuando llegamos a clase, Olivia se sumó a Margot. Olivia me dijo que quedara esta tarde con ella para despejarnos, y también invitó a Margot, al final tuve que acceder y así dejaron un poco el tema para el resto del día. A la hora de la comida Margot supo que no iba a cooperar por cambiar mi estado de ánimo al menos hoy y dejó el tema. Cuando terminé de comer me subí a mi habitación y conecté el ordenador para ver mi correo. Mientras cargaba cogí el móvil y lo puse en la mesa, guardando la esperanza de que llamara.
Tenía un nuevo correo de Zoe.
“Allison, no me gusta haber dejado las cosas así contigo antes de irte. Puede que me haya equivocado en lo que respecta a salir de la ciudad. Se que no te parezco una buena amiga por no contarte lo que pasa, pero es mejor que tengas la duda, antes que saberlo, por lo menos de momento. También que me equivocaba respecto a Dylan y a todo en general. Solo intentaba ser una buena amiga, pero creo que he fallado.
Zoe”
Hacía mucho tiempo que no tenía noticias de Zoe, era cierto que no dejamos las cosas bien al marcharme, pero ahora mostraba arrepentimiento, así que decidí contestar.
“No me has fallado como amiga, has hecho más de lo que cualquiera hubiera hecho por mí, me has dicho lo que pensabas, y lo que creías que era mejor. Con respecto a Dylan… no te preocupes, no hay nada entre nosotros, él no me quiere, y yo le olvidaré. Así que por mi todo arreglado, espero que podamos volver a ser amigas.
Allison”
El mensaje de Zoe en cierto modo me alegró algo del día, al parecer las cosas no iban tan mal. Entonces sonó el móvil, lo cogí esperanzada.
-¿Diga?
-¡Allison!
-¡Emily! ¿Qué tal te va?-dije ilusionada pese a no ser quien esperaba.
-Bien, Dylan dice que pronto podré ir a vivir otra vez con mi madre. Te llamo porque al parecer soy la única que no había tenido contacto contigo desde que te fuiste. Pero Dylan te habrá contado todo ¿no?-me alegraba de que me llamara, pero no pude evitar ponerme a llorar al pensar en Dylan.- ¿estás bien?
-Sí, no te preocupes. Me alegro de oírte Emily.
-Y yo Allison. ¿Te pasa algo con Dylan o es mi imaginación? Está muy raro, se le ve…triste.
-Él sabrá lo que le pasa, porque desde luego yo estoy todavía más confusa que tú.
-Y todavía más triste que él. Bueno te voy a tener que ir dejando, espero que te mejores, ya te llamaré. Adiós
-Adiós.
Cuando terminé de hablar con Emily me puse a leer para matar el rato hasta que fuera la hora de prepararme. Cuando llegó la hora, cogí mi bolso y baje haber si estaba Margot.
-¿Margot estás lista?
-¡Sí ya bajo!
Bajó corriendo poniéndose un pendiente mientras bajaba las escaleras.
-¿Desde cuándo te arreglas tanto?
-Pues… desde que quedo con Marcos.
-Tú…. ¿Tú y Marcos? Vas de vampiro en vampiro ¿no?
-Vale me gusta, estamos conociéndonos todavía. Se supone que le tendría que odiar a muerte por eso de la vieja leyenda, pero es que me es imposible.
-¿Entonces no quedas conmigo y con Olivia?
-Sí, he quedado más tarde con Marcos.
-Vale, vamos que llegamos tarde.
Estuvimos en la cafetería después de que Margot se marchara con Marcos y antes estuvimos dando una vuelta para conocer todavía mejor la ciudad. Me estuvieron hablando sobre Alan, por como todas las chicas estaban coladas por él y por como lo estaba desperdiciando yo. Yo a cambio les estuve hablando de Dylan, de todo lo que tenía que ver con él en general, conteniendo las lágrimas. Ellas se dieron cuenta y cambiaron de tema rápidamente.
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Salí corriendo de la cafetería hasta ir al parque donde había quedado con Marcos, que me estaba esperando en un banco.
-Siento llegar tarde.
-No pasa nada, ¿estabas con tu hermana?
-Sí, está hecha polvo, espero que mañana se puedan solucionar las cosas.
-¿Qué pasa mañana?
-Viene Dylan, pero tú no la digas nada, es una sorpresa.
-Dylan es el vampiro del que estabas enamorada ¿no?
-Sí, no te preocupes, le voy a olvidar.- vi como agachaba la cabeza, para ocultar algún sentimiento que no quería que supiera- Y estoy segura de que tú me vas a ayudar a olvidarle ¿verdad?
-¿Y si…si no le consigues olvidar?-le levanté la cabeza para poder mirarle a los ojos.
-Escúchame, le voy a olvidar, sí o sí, porque tú te lo mereces.- entonces me sonrió, nuestras caras estaban muy cerca y sus labios a punto de rozar los míos cuando sonó el móvil. Nos quedamos paralizados, pero reaccioné y lo cogí.
-¿Diga?
-Margot, estoy en el avión, llegaré en 1 hora allí.
-¿Pero porque no cogiste el vuelo de 1º hora de mañana como te dije?
-No quedaban vuelos de primera hora para mañana.
-Da igual, hasta mañana no la vas a ver.
-¿Por qué?
-Se va a quedar a dormir en casa de Olivia- dije sin pensar.
-Está bien.
-Bueno no te preocupes, ahora voy al aeropuerto, hasta luego.
-Hasta luego.-y colgué
-¿Era Dylan?
-Sí, tenemos que ir al aeropuerto.-me miró con cara de asombro cuando usé el plural- sí, tu te vienes, se supone que había quedado contigo ¿no?
-Sí- dijo sonriendo.
Llamé a Olivia para decirle que si Allison se podía quedar en su casa a dormir y fuimos hasta mi casa a por el coche, puesto que el aeropuerto no estaba precisamente cerca. Sabía que estaba preocupado porque yo todavía no había conseguido olvidar a Dylan, porque estuvo la mayor parte del trayecto callado. Cuando llegamos nos tocó esperar un rato hasta que vimos aparecer a Dylan con una maleta entre la multitud de gente que acababa de bajar del vuelo.
-Hola.- dijo primero mirándome a mi y luego a Marcos.
-Hola. Bueno os presento, Marcos este es Dylan y Dylan este es Marcos.
-Encantado.
-Igualmente. Imagino que sabrás que es.
-¿Cómo no lo voy a saber? Os reconozco en cuanto os huelo.
-Espero que no haya más licántropos aquí.
-Soy una única que yo sepa. Bueno vamos, te tengo que enseñar la casa antes de que venga Allison.-dije mientras íbamos hacia el coche y arrancaba.
-¿No se iba a quedar a dormir en casa de una amiga?
-Sí, pero mañana por la mañana vendrá a por las cosas del instituto imagino. De todos modos si quieres hablar con ella espérate a que venga.
-¿Crees que me escuchará?
-Seguro, veo como se pone el móvil cerca esperando a que la llames.
-La estoy haciendo sufrir y no me gusta que este así.
-Pues ya tenéis toda la semana para arreglarlo. A no ser que te quieras quedar más tiempo.
-No puedo, le dije a Emily que estaría una semana a lo mucho fuera.
-¿Sabe a lo que venias?
-Sí.
-Entonces lo entenderá.
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Olivia recibió una llamada cuando me iba hacia mi casa, y me paró.
-Allison, hoy te quedas a dormir en mi casa, y no discutas, no merece la pena vas ha hacerlo al fin y al cabo.
-No me voy a sentir mejor, ni me voy a olvidar de él porque vaya.
-Da igual, tú te vienes.
Así que al final me tocó pasar la noche en casa de Olivia que me dejó un pijama suyo. Al día siguiente fui a mi casa a por la mochila y me fui con Margot al instituto, que estaba de un humor excelente. El día fue muy tranquilo, Alan me preguntó que si nos íbamos con él y con Marcos a dar una vuelta, pero Margot dijo que ya habíamos quedado, a lo que Alan no se opuso. Ciertamente ella había quedado ya con Marcos, pero yo no, creo que supo que no quería quedar a solas con Alan.
Llegué a casa sola, puesto que Margot dijo que se iba a comer con Marcos, cosa que me extrañaba. Subí a mi habitación, y allí de pie mirando a la ventana estaba Dylan, que se giró cuando me oyó detenerme.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 15

Quedé con Olivia para ir a casa de Alan en un parque que había cerca de la cafetería donde estuvimos el otro día, que al parecer quedaba cerca de su casa.
-Hola- me saludó mientras agitaba la mano enérgicamente.
-Hola…-dije todavía bastante desganada.
-¿Qué te pasa? ¿Otra vez Dylan?- No me podía creer lo amiga que me había hecho de Olivia en estos días, la contaba casi todo, quitando el hecho de lo que en realidad era, cosa que no creo que pudiera confiarla.
-Si, me llamó como hizo ayer, pero en cuanto mencioné que ayer salí con Margot, Alan y Marcos se puso seco y buscó una escusa para colgar.
-Entonces eso solo me indica que tu hermana llevaba razón con respecto a lo de sus sentimientos…
-¿Cómo?
-Piénsalo, es como un puzzle, le mencionas a Alan y te corta.
-No, seguro que no es eso.
-Todo se verá.
Llegamos a casa de Alan, llamamos al timbre y subimos.
-Hola chicas.
-Hola
-Bueno venir y así copiáis los apuntes.
Nos tumbamos en el suelo a copiar, puesto que el escritorio era bastante pequeño como para ponernos a copiar todos. Olivia y yo nos tumbamos una al lado de otra para poder ver bien los apuntes y Alan se puso enfrente. A los 10 minutos Olivia había terminado, y a mi me faltaba la mitad todavía.
-Bueno chicos yo me voy, mi madre me dijo que en cuanto terminase a casa. Mañana nos vemos.
Antes de que se marchara por la puerta la fulminé con la mirada, pero ella sonrió y se fue.
-Bueno parece que nos hemos quedado solos…-dijo Alan
-Tranquilo yo también me voy a ir, termino y ya.
No podía creer que Olivia me hubiera dejado sola, pero como no podía hacer nada me puse a copiar con mayor rapidez.
-Puedes quedarte el tiempo que quieras.
-Gracias- fue todo lo que pude decir, cada vez las suposiciones de Margot eran más ciertas.
-Bueno, me voy. Gracias por los apuntes.- dije cuando hube terminado dispuesta a salir por la puerta.
-Espera te acompaño, estas calles son un poco liosas hasta que te acostumbras.
Fuimos todo el camino en silencio hasta llegar a casa, Alan se fue y yo entré y llamé a Margot.
-¿Margot?
-Estoy aquí- la voz venía del piso de arriba, así que subí, tenía que contarle cosas.
-¿Qué tal con Alan?
-Olivia me dejó sola, ¿y tú con Marcos?
-Bien.
-¿Solo bien?
-Bueno… Él sabía lo que yo era, y yo lo que él era. Al olernos lo supimos y nos parecía ridículo seguirlo ocultando, esto implicó que supiera lo que eras tú. Prometió guardar el secreto, si nosotras guardábamos el suyo. No supone una amenaza, estamos a salvo. Bueno cambiando de tema…¿te volvió a llamar Dylan?
-Sí, pero no creo que lo vuelva ha hacer…
-¿Cómo que no? Me parece que me tienes que contar algo.
-Le conté que había quedado con Alan, se puso seco y se inventó una escusa para colgar.
-Está celoso…
-A esa conclusión también ha llegado Olivia. Pero no tiene motivos, no tengo nada con Alan.
-Pero tampoco lo tienes con él… Y Alan está más cerca de ti. Bueno, de todas formas si no te llama él, le llamas tú, seguro que te lo coge.
Al día siguiente Margot y Olivia me estuvieron dando ánimos, pero por la tarde él no llamaba, así que cogí el móvil y le llamé yo, pero no tuve respuesta.
-¿Con qué me lo iba a coger?
-Allison seguro que se le pasa, ya verás.
Pero yo ya no podía más, si de verdad sentía algo por mí como mínimo me cogería el móvil. Cansada, me puse a llorar y me metí en la cama para dormir, mientras veía como Margot salía de la habitación.
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Había hecho bien intentando olvidar a Dylan, veía lo que Allison sufría por él. Pero había llegado el momento de dejar mis sentimientos hacía un lado para ayudarla como pudiera. Cogí mi móvil y lo puse en oculto, si a ella no se lo cogía menos a mí, pero bueno se podía intentar. Marqué el número y esperé hasta que alguien contestara.
-¿Diga?
-Dylan soy Margot, no me cuelgues si de verdad quieres a Allison.
-¿Qué quieres?
-Preguntarte porque no coges sus llamadas. Por tú culpa está llorando en su cama.- Pero o obtuve respuesta, así que seguí- Dylan se lo que sientes por ella, se te nota mucho, y a ella también.
-¿Cómo?
-Sí, si ella está llorando es por algo ¿no? No sabes lo que la costó alejarse de ti, todavía sigue lamentándose no poder estar allí contigo.
-Ella me ve solo como un amigo.
-Te equivocas. ¿Por eso no la llamas? ¿Por celos?
-Sí, no quería darla una mala contestación, y sabía que si me llamaba y me volvía ha hablar de ese chico lo haría. Lo mejor era no contestar.
-Así que es por Alan ¿no?
-Sí, ¿que sabes de él?
-Pues que Allison no quiere nada con él por ti, pero él si que lo quiere con ella, eso está claro, así que o te das prisa o si que vas a tener razones para estar celoso.
-¿Y qué puedo hacer?
-Venir, la darías una sorpresa, y así te podrías declarar.
-Pero…
-No te va a decir que no, y esta casa es muy grande, puedes quedarte el tiempo que quieras.
-¿Entonces cuando puedo ir?
-Que te parece…¿dentro de dos días?
-El viernes, bien, allí estaré.
-Coge el de madrugada, luego te recojo en el aeropuerto antes de que venga ella y así la damos la sorpresa.
-Está bien. Bueno Margot… Gracias.
-No hay de que, que conste que lo hago por ella.
-Lo se. Adiós.
-Adiós.-Y colgué.
Ahora si que me tenía que olvidar de él definitivamente, y lo iba a conseguir.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 14

-Vamos, que ni si quiera aquí estamos seguras ¿no?
-No, todavía no se nada de él, solo eso, pero ya no hay vuelta de hoja.
-Crees que Alan…
-No, Alan no es un vampiro, estoy segura.- No se porqué pero me alegró que no lo fuera. Algo absurdo teniendo en cuenta que el chico que me gustaba lo era.- Pero no te preocupes, averiguaremos lo que podamos.
Subí a mi habitación para irme a dormir, puesto que se había hecho tarde y mañana tenía instituto. No sabía la verdadera razón de la preocupación de Margot, Dylan también era vampiro y no tuvo esa reacción al descubrirlo. Además de la preocupación de Margot, en esos momentos me venía a la mente Alan, no podía creer que las suposiciones de Margot fueran ciertas, pero todo apuntaba a que así era. Me metí en la cama, demasiado cansada para seguir dándole vueltas, y me dormí enseguida.
A la mañana siguiente de camino al instituto, nos cruzamos con Olivia y sus amigas, que se unieron a nosotras.
-¡Hola chicas!
-Hola- respondimos Margot y yo a la vez.
-¿Qué tal os fue ayer?
-Bien, por la tarde salimos con Alan y Marcos a dar una vuelta.- Olivia puso cara de sorpresa, y supe que habría sido mejor no mencionar nada del tema…
-¿Así que Alan y Marcos eee? Lleváis un día aquí y ya estáis saliendo con los tíos más buenos de todo el instituto. Más de una querría estar en vuestro lugar.
-No estamos saliendo con nadie.
-Pues no lo parece.- Pero nuestra conversación se vio aplazada, porque sonó el timbre y fuimos a clase. Tuve la suerte de que me tocara Historia con Olivia, por lo que volvió a abordar el tema.
-Haber Allison, Alan no ha salido nunca con una chica el primer día de conocerla, reconoce que es raro al menos, siente algo por ti seguro.
-Que lo sienta él no significa que yo lo sienta, y por mi parte esta claro que no hay nada.
-¿Es por ese chico que me dijiste no? Se llamaba… Dylan ¿no?
-Sí…, Margot dice que él siente lo mismo, pero… no lo se, y al paso que voy no lo voy a saber.
-Si Margot lo dice es por algo.
-Solo porque me llamó y me dijo que me echaba de menos.
-Hay tienes la pista.
-De verdad que espero que lleves razón.
-Créeme, la llevo.- dijo con tanta convicción que me pareció totalmente real.
-Pero, en el caso de que la lleves, ¿Cómo lo voy a saber?-El profesor nos pilló hablando y me llamó la atención a mi.
-Señorita Allison, me puede decir que es lo que estábamos dando en esta página.
-No lo se.
-Bien, pues la señorita Olivia y usted van ha hacerme un resumen de esta página, y a ser posible me añaden los apuntes de clase.- En ese momento sonó el timbre, por lo que no pudo mandarnos nada más, y Olivia yo salimos disparadas de clase.
-Genial, 2 días aquí y ya tengo mi primer castigo. ¿De dónde narices voy a sacar yo los apuntes? Porque seguro que ni Elisabeth ni Nicole han atendido ¿no?
-Ni idea, tienen días que sí y días que no.
-Perfecto…
-Bueno, ¿por donde íbamos?
-Que como voy a saber si llevas razón.
-Fácil, declarándote.
-No puedo… Porque ¿y si dice que no?
-Lo superarás, si no siempre tienes a Alan…
-Alan es solo un amigo…- Y en ese momento, apareció Alan a nuestro lado, mientras Olivia me lanzaba una mirada de “te lo dije”.
-¿Hablabais de mi?- perfecto, como si no tuviera bastante.
-Sí, le preguntaba a Olivia que si tú podías tener los apuntes de Historia.
-Sí, ¿por qué no te vienes a mi casa esta tarde y lo copias?
-Vale, pero Olivia también tiene que copiarlo.
-Pues veniros las dos, además Olivia sabe donde vivo así te lleva. ¿A las 4 en mi casa?
-Vale. Bueno me voy, luego nos vemos.- Y Alan se fue hasta su clase, a mí ahora me tocaba Biología, que iba con Olivia y con Margot, así que tenía conversación para rato.
-Te lo dije…
-Espero que no me dejes sola.
-Haré lo que pueda…Voy a contárselo a tu hermana.
-¡No lo hagas!
-¡Hola Margot!- Dijo Olivia con alegría.
-Hola chicas.
-¿A que no sabes que a pasado?
-Que Allison ha quedado con Alan.
-Exacto, ¿cómo lo sabías?
-Intuición…
Después de esto, él día transcurrió tranquilo, salvo por las risitas de Olivia y Margot sobre esta tarde, lo que me hacía pensar que al final, acabaría sola con Alan. Sin embargo, de camino a casa, descubrí que Margot había quedado con Marcos.
-Solo es para averiguar cosas.
-Solo lo vas a saber cuando le digas lo que eres, y ambas sabemos que no lo vas ha hacer, así que hay algo más.
-¿Y lo tuyo con Alan?
-Yo no quiero nada con Alan, sabes que a mi el que me gusta es Dylan.
-¿Entonces?
-Estábamos hablando de Dylan Olivia y yo cuando el profesor nos pilla y nos manda hacer un resumen con apuntes, y como no tenemos los apuntes, se los pedí a Alan, que apareció en el pasillo cuando le dije a Olivia que él era solo un amigo. Fin de la historia.
-Te creo, simplemente porque se lo mucho que te gusta Dylan.
Ese mismo día, cuando terminamos de comer Dylan me volvió a llamar. Estuvimos un rato hablando, donde volví a preguntarle que tal por allí y el lo mismo a mi, pero la conversación acabó de manera brusca.
-¿Y al final ayer que tal te lo pasaste?
-Pues muy bien, Margot y yo fuimos con Marcos y Alan a dar una vuelta. Hoy ella ha quedado con Marcos y yo he quedado con Alan y Olivia para copiar unos apuntes.
-Me alegro de que te vaya bien- dijo con un tono seco, que me dejó desconcertada- Bueno Allison, te tengo que dejar, voy ha hacer el trabajo de ciencias para mañana. Adiós.
-Adiós…
Dylan nunca se ponía de esa forma conmigo, mi único consuelo era que mañana volviera a estar de buenas y llamara, porque si no lo iba ha hacer yo. Más tarde hablaría de esto con Margot y Olivia.

martes, 9 de noviembre de 2010

Elección Capítulo 13

-Sí, soy Allison. Encantada.
-¿Ya has conocido a alguien de por aquí?
-Si, esta mañana e conocido a Olivia, Elisabeth y Nicole. ¿Las conoces?
-Si, fuimos al colegio cuando éramos pequeños, somos muy buenos amigos.
¿Qué clase es la que te toca ahora? A lo mejor te puedo ayudar a encontrarla.
-Biología, la verdad es que en el mapa viene muy mal expresado.
-Has tenido suerte, también me toca a mi.
Seguimos caminando hasta llegar al aula de biología, donde también estaba Margot. Fui ha hablar con ella, y Alan me siguió.
-¿Qué tal te va por aquí?
-Pues mal, para que te voy a engañar. Salvo las chicas de esta mañana no e conocido a nadie más. Pero veo que tu no has perdido el tiempo…-dijo mirando hacia Alan.
-Es solo un amigo Margot-dije tan bajito que estuve segura que el no pudo escucharme, pero Margot si, porque sonrió.
-Bueno ahora me doy cuenta, no os he presentado. Alan, esta es Margot mi hermana, Margot, este es Alan.
-Encantado.
-Igualmente.
-Bueno, ya que estamos de presentaciones…-Llamó a dos chicos que estaban en el otro extremo de la clase hablando y ellos vinieron.- Bueno chicas, estos son Iker y Marcos. Chicos, estas son Allison y Margot, son nuevas.
-Un placer conoceros.
-Igualmente.
Él día se pasó mas deprisa de lo que nos imaginábamos. Nuestro primer día y ya teníamos amigos nuevos, algo que ni Margot ni yo, nos hubiéramos imaginado ni de lejos, al parecer no todo era tan malo como parecía. Cuando terminaron las clases, nos dimos las direcciones, los teléfonos y los e-mails, para poder contactar después de clases.
-Creo que ese Alan busca algo contigo…-Me dijo Margot de camino a nuestra nueva casa.
-Margot, lo acabo de conocer hoy, es imposible
-He hablado con Olivia, dice que nunca se porta así con ninguna chica que no sea ella y sus amigas, y porque las conoce desde pequeñas que si no… Vamos que se ve a leguas Allison.
-¿Ahora te las das de adivina?
-Yo solo te digo lo que veo, ya verás como esta tarde te llama, fijo.
-Ya verás como no- dije sacándola la lengua.
-Bueno ya se verá.
Llegamos a casa y comimos tranquilamente. Después nos pusimos ha hacer deberes, que no teníamos demasiados. Conecté el portátil, iba a enviar unos cuantos de correos. Mientras se cargaba, empezó a sonar el móvil. Empecé a pensar que sería Alan, y que tendría que darle la razón a Margot, pero en lugar de Alan, me llamaba ora persona.
-¿Diga?
-Allison, soy Dylan.
-¡Dylan! ¡Cuanto me alegro de oírte!, te hecho de menos.
-Y yo a ti.-esas palabras me brindaron una pequeña esperanza, a lo mejor él sentía lo mismo que yo.- Bueno, ¿que tal te ha ido el día?
-Pues muy bien, he hecho nuevos amigos.
-Me alegro de que te vaya tan bien.
-¿Y tú que tal por allí? ¿Qué tal va Emily?
-Bien, todos te echan mucho de menos, y Emily va acostumbrándose, de momento esta viviendo conmigo, pero dentro de poco estoy seguro de que podrá regresar con su madre, tendremos que inventarnos algo.
-Espero que sea pronto, su madre estaba destrozada…
-Bueno, te tengo que dejar, me voy a ir a cazar con Emily.
-Vale… Adiós.
Cuando colgó Margot subió arriba a mi habitación.
-¿Qué llevaba o no llevaba razón?
-No fue Alan.
-¿Entonces?- se quedó mirándome y parecía que mi cara de esperanza le había dado la respuesta.-Dylan… ¿no?
-Sí, dice que me hecha de menos.
-Y tú a él también
-Yo…-Pero no sabía que decir, y agradecí que Margot me cortara.
-Se os ve, Allison, tú estás coladita por él, y él por ti.
-No estoy tan segura de la última parte…
-¡Por Dios Allison! No se como puedes estar tan ciega, tuvisteis una cita.
-Sí, pero aún así, ¿cómo estas tan segura de que siente algo por mi?
-Porque…
-Margot dímelo
-Yo… también sentía algo por él en un principio, pero… sabía que él estaba enamorado de ti en realidad, y no podía hacer nada por evitarlo. Veía como te miraba… y bueno, decidí que lo mejor era olvidarme de él.
-Eso explica lo de la foto… ¿por eso nos vinimos aquí? ¿Para que le olvidaras?
-No Allison, ya sabes que estamos aquí por nuestro bien.
-Pero esto también te ayuda a olvidarte de Dylan… Que tú te quieras olvidar de él no significa que yo me tenga que olvidar.
-Y no te estoy pidiendo eso, simplemente venir aquí ha sido por prevención.
Pero la charla se vio interrumpida, porque volvió a sonar el móvil, y lo cogí esperanzada de que fuera Dylan de nuevo, y lo que había dicho Margot fuese real.
-¿Sí?
-Hola Allison, soy Alan, me preguntaba si querríais tu hermana y tu dar una vuelta conmigo y con Marcos.- Margot seguramente lo había oído todo, así que la miré esperando respuesta, y asintió lentamente con la cabeza.
-Vale, ¿a qué hora y dónde?
-¿Te parece bien a las… 6 en el bosque que hay enfrente de tu casa?
-Vale, allí estaremos.- colgué y Margot me miró de forma inquisitiva.
-¿Y bien?- preguntó
-Vale, te concedo lo de la llamada, pero de momento te tendrá que bastar con eso.
-Pronto me reconocerás el resto.
-Todo se verá, ahora prepárate, tenemos 20 minutos.
Estuvimos preparadas en menos tiempo del previsto, y bajamos al bosque a esperarlos. A los 2 minutos llegaron a nuestro lado.
-Perdón por el retraso chicas.-dijo Alan.
-Hemos sido nosotras que hemos llegado antes, no os preocupéis.
-Bueno pues ya estamos todos, ¿que tal si vamos a la cafetería?
-Vale, vosotros guiáis, que no conocemos todavía esto.
-No hay problema.
Fuimos los 4 juntos caminando hasta la cafetería. Cuando llegamos, Alan se sentó a mi lado, por lo que Margot se sentó al lado de Marcos, que no paraba de mirarla. Estuvimos hablando mientras, y cuando terminamos, nos llevaron a dar una vuelta por lo que sería nuestra nueva ciudad. Se hizo tarde y Alan insistió en llevarnos a nuestra casa. Yo iba a subir a mi habitación, pero vi a Margot parada delante de la puerta.
-¿Margot te pasa algo?
-Ese chico, Marcos… Es un vampiro Allison.

martes, 26 de octubre de 2010

Elección Capítulo 12

Cuando nos hubimos alejado empecé a llorar otra vez. Margot me conocía muy bien, sabía que era mejor no decir nada cuando estaba así. Pasados unos 15 minutos llegamos al aeropuerto para coger un vuelo hacia Canadá. El viaje se me hizo muy corto, pero en ese tiempo me dio tiempo a pensar y a convencerme de que Margot lo hacía por nuestro bien, y ahora no podía negárselo con lo de Emily tan reciente. En poco tiempo llegamos a nuestra futura casa, que era muy grande para dos personas.
-Margot, podíamos vivir en una casa más pequeña, solo somos dos, y seguro que esto cuesta una pasta.
-Era lo único disponible que había por la zona, tampoco es muy cara, pero vamos a tener que ponernos a trabajar para pagar el alquiler.
-Está bien, voy a escoger habitación.- Subí las escaleras y fui mirando las habitaciones hasta que encontré una en la que la ventana daba a un bosque. En cierto modo era como si volviera a estar en casa, así que bajé a por la maleta y la fui deshaciendo ordenando mis cosas por la habitación. Probablemente mañana me tocaría conocer el nuevo instituto, y eso significaba conocer nueva gente. Nunca había sido muy sociable, era más bien tímida y me costaba relacionarme, supongo que era el momento de superarlo. Cuando terminé conecté el portátil y decidí a enviar un correo a mis amigos diciendo que había llegado y que les mandaría a menudo noticias mías. Mientras el correo se enviaba miré por la ventana y vi aquel bosque, que tanto me recordaba al de mi casa, así que cogí mi chaqueta y salí a explorarlo. Era incluso más bonito y relajante que al que estaba acostumbrada, me pareció un buen sitio para desconectar. Llevaba un buen rato caminando cuando empecé a oír pasos, así que me dí la vuelta para llegar a casa, los pasos fueron en aumento y yo empecé a correr. Por suerte la puerta estaba abierta, la abrí corriendo, entré y subí corriendo a mirar por la ventana, pero no había nadie, a lo mejor eran tonterías mías y no me estaban siguiendo. Miré el reloj y ya eran las 12, así que me tumbé en la cama a dormir, mañana me costaría más levantarme.
Esa noche volví a soñar con aquel sueño que me acechó hace mucho, pero esta vez era más nítido. Yo estaba agarrada por dos personas, mucho más fuertes que yo, intentaba moverme, pero no podía, mi cuerpo estaba inmovilizado, no reaccionaba, y mientras veía alejarse a Dylan inconsciente arrastrado por un hombre. Yo quería correr y gritar, evitar que se lo llevaran, pero no podía. Pero también estaban Zoe, Emily y Margot allí tiradas, y yo estaba allí parada, sin poder hacer nada. Me desperté sobresaltada a causa del sueño, ¿por qué volvería a soñar con eso? Miré el despertador, solo quedaban 5 minutos para que sonara, así que me levanté a desayunar y allí estaba Margot en la cocina.
-Buenos días, ¿has dormido bien?
-Para nada…
-Mira Allison, se que no quieres estar aquí, pero te acostumbrarás, sabes que esto es…
-Si por nuestro bien- la interrumpí- pero no va a gustarme más por el hecho de que sea por nuestro bien, de todas maneras no es por eso.
-¿Entonces?- dijo mientras se metía la tostada en la boca.
-Es una pesadilla que me lleva rondando mucho tiempo,-hay me puse a pensar en lo que me había advertido Zoe.- ¿y si Zoe llevaba razón?
-Mira Allison, estamos aquí y no nos ha pasado nada, de veras no te preocupes.
Decidí no darle más vueltas al tema, ya estaba bastante nerviosa con el instituto. Cuando terminé de desayunar me fui a mi habitación a cambiarme de ropa, no sabía que ponerme, pero al final opté por unos vaqueros, mis converse y una camiseta con una chaqueta. Magot y yo salimos juntas de casa para ir al instituto. Su compañía me agradaba, así me daba cuenta de que no estaba tan sola como pensaba, la tenía a ella. Sabía que no lo estaba pasando bien, a ella también la daba pánico ese primer día.
-Margot ¿estás bien?
-Si, son solo los nervios. Seguro que conocemos a gente ya verás.-Lo decía más para ella que para mí.
-¿No eras tú siempre la que me infundaba ánimos? Creo que es mi turno…
-No seas tonta- y me dio un ligero codazo.
Parecía que después de todo el mal rato del viaje volvíamos a comportarnos como antes. Llegamos poco después al instituto, donde nada más entrar la gente ya estaba cuchicheando y señalando en nuestra dirección. Me recordé que era la hora de superar mi actitud a conocer gente, pero no me imaginé que me resultara tan fácil, no sabía cual era el aula de la siguiente clase y vi a una chica que estaba sola buscando los libros en su taquilla.
-Perdona… ¿sabes donde está el aula de Historia? Es que soy nueva y me toca ahora.-la chica cerró su taquilla y me miró con expresión amigable.
-También me toca esa clase, te acompaño. Soy Olivia.
-Yo Allison, y está es mi hermana Margot, encantada.
-Encantada de conocerte Olivia-Respondió Margot.
-¿Qué clase te toca a ti Margot?
-Arte, ¿sabes en que aula es?, no me apaño con los planos.
-Sí, todo el pasillo recto y giras a la derecha, no tiene perdida.
-A vale, gracias, me voy chicas, hasta luego.
-Hasta luego.-respondimos Olivia y yo a la vez.
-Entonces vosotras sois las nuevas…Llevan hablando todo el día de vosotras, debe de ser incómodo…
-Bastante, intento ignorarlo, yo habría hecho lo mismo.- Y entonces me acordé de cuando llegó Dylan al instituto y se me escapó una lágrima.
-¿Estas bien?
-Si es solo…Dylan.
-¿Es tu novio?-Me hubiera encantado poder decir que si, que fuese cierto, y poder estar con él.
-No, ya me gustaría.
-Bueno no te pongas triste, y… hemos llegado.
Al entrar dos chicas saludaron a Olivia, y ella las saludó con la mano y e acercó a ellas, yo iba a coger asiento pero Olivia me cogió del brazo y me presentó.
-Bueno chicas esta es Allison, es nueva aquí. Y Allison estas son Nicole y Elisabeth.
-Encantadas Allison.
En ese momento llegó el profesor y me tocó coger asiento. Olivia me dijo que me sentara con ella, y Elisabeth y Nicole se sentaron juntas.
La clase pasó bastante deprisa, y ahora me tocaba arte, por lo que no me tocaría con mi hermana ni con Olivia y sus amigas, a las que les tocaba Lengua. Recordé las señas que le hizo Olivia a Margot para llegar a la siguiente clase. Llegué tarde, porque el profesor ya estaba sentado y me mandó sentarme al lado de un chico de pelo negro y ojos verdes. Era bastante guapo, pero eso solo hizo que me acordara de Dylan. Intenté sacarme su recuerdo de la cabeza, pero me resulto imposible. Así que la hora me la pasé pensando en él. Al terminar la clase, el chico me empezó ha hablar.
-Hola, ¿tu debes de ser nueva no? Yo soy Alan, encantado.

sábado, 9 de octubre de 2010

Elección Capítulo 11

-Pero…
-Venga vamos, la vamos a llevar a mi casa antes de alguien se de cuenta de que está aquí, luego te lo explicaré todo.
Fuimos de camino a su casa mientras yo iba pensando en todo lo ocurrido. Últimamente mi vida había pasado de ser una vida normal, como otra cualquiera a ser todo lo contrario. La existencia de seres mitológicos antes la encontraba más de un mundo de fantasía y ahora, era mi mundo. Mientras iba pensando en esto Dylan llevaba a Emily en brazos, sujetándola como podía, pues no paraba de moverse y gritar. Llegamos a casa de Dylan y la puso con cuidado en una de las habitaciones y cerró la puerta. Cuando hubo terminado se dispuso ha hablarme.
-¿Cómo sabías que estaba allí?- Esa pregunta se me hacía difícil de responder, puesto que seguía dándole vueltas a como había podido soñar con aquello.
-Lo soñé, soñé que la veía retorcerse y parecía tan real…- en ese momento me estremecí ante el recuerdo, era algo que más bien parecía una pesadilla.
-Bueno tranquila todo paso.- Y en ese momento me abrazó, yo me sentía a gusto en sus brazos, y la verdad me venía muy bien, así que me apreté más contra él. Pero a los pocos minutos se separó y me empezó a hablar.
-Te prometí que te explicaría todo.
-Así es. ¿No eras el único vampiro de la zona?
-Sí, eso es lo que me preocupa, si hay más no deben de rondar muy lejos, y eso no es bueno.
-¿Y ahora que vamos ha hacer con ella? ¿Qué les vamos a explicar a los demás?
-La enseñaré a controlarse, me quedaré con ella hasta que aprenda, cuando sepa, me inventaré algo para que no se preocupen.- En ese momento supe que no sabía como iban a acabar las cosas, me quedaría sin saber un montón de cosas más a partir de esta noche. Intenté luchar contra mis sentimientos, pero no pude, empecé a llorar y Dylan me volvió a abrazar sin decir una sola palabra. A medida que pasaba el tiempo me sentía más cansada, y entonces fue cuando fui consciente que todavía era de noche, intenté mantenerme despierta pero me dormí en los brazos de Dylan a pesar de mis débiles intentos por mantener los ojos abiertos.
Me desperté confundida en una habitación que no reconocía, entonces me di cuenta de que estaba en casa de Dylan así que me levanté para buscarle. Oí ruidos en una de las habitaciones y me asomé, estaban Emily y Dylan hablando pero Dylan me hizo una seña con la mano para que pasara.
-Hola… ¿Qué tal te encuentras?- Le pregunté a Emily con miedo de que se encontrase peor por el hecho de estar yo allí, que era humana.
-Bien. ¿Y tú?
-Bien- mentí- creo que no es muy buena idea que esté aquí Dylan…
-Allison no pasa nada, a ti no te puede hacer daño, no eres del todo humana y aunque tienes sangre humana, no hueles tan apetecible como el resto.-Dijo esbozando una sonrisa. La verdad es que eso me reconfortaba un poco, así nadie estaría pasando un mal rato para no matarme.-Además es bueno que estés porque así Emily se acostumbra un poco.
Estuvimos hablando un rato, y la verdad es que me vino bien pasar un rato con mi amiga antes de despedirme. El día se me pasó muy rápido, comí en casa de Dylan, y estuvimos recordando viejos tiempos, pero llegó al hora de irme.
-Bueno chicos, creo que me tengo que ir, Margot se preguntará donde estoy, seguramente tendrá ya preparado el coche.
-Yo te acompaño- dijo Dylan, y yo no le iba a decir lo contrario.
Dejamos a Emily en casa y nos fuimos a la mía caminando despacio, yo no quería darme prisa para irme donde no quería ir. Sabía que Margot me arrastraría si hacía falta para que fuese con ella. Si lo que decía Zoe era cierto, estaríamos cometiendo el mayor error de nuestra vida, algo muy malo pasaría, y la verdad, ahora lo creía más posible que antes. Finalmente llegamos a mi casa y tal y como me esperaba Margot estaba esperándome para irnos.
-Vamos Allison, tenemos que coger un avión y llegaremos tarde, te doy 5 minutos para que te despidas.- en ese momento se fue hacia el coche, para darme mis últimos 5 minutos aquí.
-Yo… espero que sigamos siendo amigos aunque estemos lejos…- No me salían las palabras, en ese momento me puse a llorar y fui yo la que abracé a Dylan, ahora me daba cuenta de lo que sentía por él, ahora que me iba.
-No te preocupes, lo seguiremos siendo.
Me aparté de él con lágrimas en los ojos todavía y me fui al coche, me senté en el asiento trasero, y me despedí de el con la mano mientras veía como desaparecía por el cristal.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Elección Capítulo 10

-Es el bolso de Emily.
-¿Estás segura?
-Si lleva su chapita de “I❤NY”, la compró cuando estuvo de viaje, dice que la trae suerte, parece que esta vez no la ha funcionado… ¿Qué la habrá pasado?
-No lo se, pero no debe rondar muy lejos si su bolso está aquí. Sigamos buscando.
Llevábamos caminando una hora por los alrededores del parque sin ningún éxito. De vez en cuando nos encontrábamos con alguna pisada y Dylan insistía en que la siguiéramos, pero en poco tiempo las pisadas desaparecían y volvíamos a estar en un callejón sin salida, sin pistas. Dylan estaba empeñado en la búsqueda, no sabía muy bien porque razón, le frustraba que no encontráramos nada con lo que poder buscar. Cansada de tanta tensión decidí hablar.
-Dylan dejemos de buscar, llevamos horas sin encontrar nada, además esto era una cita.- Dylan me miró fijamente a los ojos, sonrió al llegar a la palabra cita pero su expresión se volvió tensa.
-Allison, tenemos que encontrarla y saber lo que la ha pasado, mientras esto no va a ser seguro y tu hermana hará que os marchéis. Yo quiero que esto sea más seguro para que estés aquí. Porque yo…
-¿Por qué tú que?- Cuando me dí cuenta la cara de Dylan estaba a unos centímetros de la mía, pero el se fue echando para atrás. Pasó medio minuto largo antes de que me pudiera terminar de responder.
-Pues porque quiero seguir siendo tú amigo.
-Dylan, lo seguirás siendo, aunque halla distancia.- Me costó bastante decir esto, porque para mi estas palabras no tenían el mismo significado que para él.
-Bueno vamos a casa, se ha hecho tarde y Margot querrá preparar algo de última hora.- Conteste un rato más tarde, cuando Dylan se hubo convencido de que por allí no había nada, ni rastro de Emily.
Llegamos a casa y Margot estaba en el ordenador, supongo que mirando algún nuevo instituto para parecer algo que no éramos,“normales”.
-Margot ya estamos en casa…-Margot no respondió en lugar de eso vino hacia a mi.
-Allison, tengo que hablar contigo.
-¿Qué quieres Margot?
-Solo quería decirte que nos vamos en un par de días, acabo de encontrar un instituto, y las clases empiezan en 2 días y todavía tenemos que matricularnos. Mañana por la noche nos vamos.
-¿Qué? ¡Dijiste una semana!
-Pero no podemos esperar más tiempo, lo siento…-Pero salí corriendo de allí y me fui a mi habitación, me tiré encima de la cama y me derrumbé. Me dolía mucho irme, no había conseguido arreglar las cosas con Zoe, y no me gustaba saber que me iría y las cosas seguirían igual. Luego estaba Emily, que seguía perdida, sin saber que la había podido pasar, y yo no podría ayudar si me iba en un día. Y por último, Dylan, estaba empezando a sentir algo por él en estos días, algo muy diferente a la amistad, y todo esto se rompería en cuestión de un día, ya no lo volvería a ver, ni a él ni a mis amigos.
- - -- - - -
Allison salió corriendo con los ojos empañados en lágrimas en cuanto Margot terminó de hablar, iba dispuesto a seguirla, no me gustaba verla sufrir de ese modo. Yo tampoco es que estuviese feliz por la decisión que tomó su hermana, sabía que ella no sentía lo mismo, pero me era imposible no poder sentirlo hacia ella. La amistad era mejor que nada, e iba ha hacer todo lo posible para no perder aunque fuera eso. Margot interrumpió el hilo de mis pensamientos cuando comenzó ha hablar.
-Gracias por todo lo que has hecho por nosotras estos días, espero que aunque sea lejos nos podamos ver alguna vez.
-Tranquila, intentaré ir a visitaros en cuanto me sea posible.- Dije mirando hacía la habitación de Allison. Margot se debió de dar cuenta de esto, puesto que se subió a su habitación a preparar sus maletas. Yo aproveché que estaba solo para ir a la habitación de Allison, la puerta estaba medio abierta y yo por una rendija la vi llorar tumbada en su cama. Quería pasar y consolarla, pero preferí no hacerlo. Pasado un tiempo cayó agotada y se durmió. Decidí irme a la habitación que me había dado Margot para no arriesgarme a que ninguna de las dos me viera.
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El cansancio me venció y acabe durmiéndome después de tanto llorar. Empecé a soñar con lo que había pasado ese día, y de repente empecé a soñar con Emily, era muy extraño, estaba tirada en el suelo del bosque en un árbol que parecía un banco, era mi lugar preferido para ponerme a pensar y distraerme un rato. Ella estaba retorciéndose de dolor, sufriendo. El sueño era muy real, tanto que pensé que estaba allí viéndolo pero me desperté y decidí ir a la habitación de Dylan. Abrí la puerta de golpe, no quería molestar, pero esto era necesario.
- Dylan tenemos que ir al bosque, creo que se donde está Emily.
- Está bien, vamos.- dijo levantándose y saliendo de la habitación.
Salimos de casa y fui guiando a Dylan hasta donde mi sueño me había indicado que estaba. Tardamos unos minutos en llegar y allí estaba Emily, tal y como mi sueño me había indicado, retorciéndose de dolor. Dylan se acercó a ella intentando ver que la pasaba, intentando que ella se lo dijera, pero no podía hablar, sufría demasiado. Al contrario que ella yo me quedé paralizada, pensando si aquel sueño había sido un sueño, o por el contrario una realidad, que yo hubiera estado allí antes de verdad. Dylan se levantó para hacerme reaccionar, yo lo veía, pero no podía accionar mi cuerpo.
-¡Allison reacciona! Tenemos que irnos de aquí.- Pasó un rato largo, pero yo seguía igual, contemplando a mi amiga retorcerse en el suelo. Entonces Dylan dijo las palabras que hicieron que pudiera moverme.
- La ha mordido un vampiro, tenemos que movernos.

domingo, 29 de agosto de 2010

Elección Capítulo 9

Mientras seguía dándole vueltas al porque de que Margot tuviera esa foto, Margot se levantó y me vio allí de pie con la foto entre mis manos. Me miró como una posesa con los ojos desorbitados mientras se levantaba de la cama.
-¡¿Qué haces aquí?! ¡Suelta eso y sal de aquí!- Empezaba a temblar así que solté la foto y salí corriendo. De camino a mi habitación me tropecé con Dylan, de no haberme agarrado nos habríamos caído los dos al suelo.
-¿Qué pasa aquí?- Estaba claro que había oído todo, pero verle solo me había hecho estar más frustrada.
-¿Le distes una foto tuya a Margot?- era más bien una acusación que una pregunta, pero sonó como si o hubiera preguntado.
-No, ¿por qué lo dices?
-He ido a la habitación de Margot y me e encontrado una foto tuya en el suelo.-después de un momento sin respuesta decidí dejarlo- Me voy a desayunar.
Dylan se quedó allí plantado, como asimilando la situación. Fui a la cocina y me prepare un vaso de leche con una tostada, que se quemó, odiaba el pan quemado pero no iba a poner a hacerme otra. Mientras que yo desayunaba Margot se había acercado a la cocina como si no hubiera pasada nada en la habitación. Se preparó su desayuno y se sentó a mi lado sin decirme una sola palabra. Cuando terminó salió pitando de la cocina. En ese momento Dylan entró en la cocina.
-Me voy a mi casa, a las 12 paso a buscarte.
-Vale.
De pronto me vino el nerviosismo previo a la cita, no sabía que ponerme, pero todavía quedaba mucho así que fui a mi habitación y encendí el ordenador, así haría tiempo. Me metí en el e-mail, tenía un correo nuevo, era de Zoe.

“Allison se que no quieres hablar conmigo después de todo lo que ha pasado pero no es el mejor momento para que salgas de la ciudad, la cosa a empeorado, si mañana no me ves por el instituto es porque la cosa está peor. No estaréis más seguras fuera de aquí”
La respondí con unas escasas palabras, seguía cabreada con ella y sus secretos.
“Ni si quiera yo se si mañana estaré en el instituto, por muy inseguro que sea no es decisión mía, mi hermana se va, y me arrastrará tras ella si hace falta.”
El hecho de mencionar a Margot trajo la foto a la parte central de mi cabeza .No conseguía, por más vueltas que le diera al tema en mi cabeza, averiguar porque tenía una foto suya. Necesitaba hablar con alguien así que me conecté al Messenger. A estas horas Emily solía estar despierta y conectada, pero cuando se terminó de cargar el programa, Emily no estaba conectada. Llamé a su casa y nadie me cogía el teléfono, probablemente estaría dormida. Me fui a dar una vuelta con los cascos puestos, hice tiempo hasta que no fuera demasiado temprano para empezar a prepararme.
Llegué a mi habitación había una llamada perdida en el teléfono, era Emily. Llamé y tras tres toques su madre lo cogió.
-¿Diga?
-Hola, ¿está Emily? Soy Allison, parece que me ha llamado.
- A Allison, eres tú. No ha sido Emily la que ha llamado, e sido yo.
-¿Qué quería?
-Desde que Emily quedó ayer no ha vuelto a casa, he llamado a su móvil pero no lo coge, también e llamado al resto de sus amigas y no saben nada, ¿sabes tú algo de ella?
-No, no se nada de ella desde que la vi en el instituto. No se preocupe, la buscaré.
-Está bien, avísame si sabes algo de ella.-empezó a llorar cuando colgué. Busqué en mi armario algo para ponerme, con la tontería de la llamada me quedaba menos tiempo para prepararme. No tenía ropa para una cita, así que me resigné y busqué. Con un poco de suerte encontré unos pantalones pitillos blancos, una camiseta morada, una chaqueta negra y tacones negros. Cuándo me vestí fui al baño a echarme un poco de espuma en el pelo, no solía ser muy coqueta pero me maquillé un poco. Fui a mi habitación y cogí el bolso y baje las escaleras corriendo, Dylan llamó al timbre y fui ha abrir la puerta. Me alegré de que Margot estuviera encerrada en su habitación. Dylan estaba impresionante, más guapo todavía que de costumbre si eso podía ser posible. Llevaba una rosa roja en la mano que me tendió.
-Vaya, estas muy guapa- mencionó con los ojos como platos, lo cierto era que nunca me arreglaba tanto.
-Tú también-Contesté en apenas un susurro.
-Gracias por la rosa.
-No tienes porque darlas.
El resto del camino fuimos en silencio, mientras que Dylan no apartaba la mirada de mí, podría sentirme incómoda pero no lo estaba.
-¿Bueno que vamos ha hacer?- dije para romper el silencio.
-¿Qué te parece que vayamos a comer a mi casa?
-Estupendo.
Vivía en un chalet no muy grande, que a juzgar por el tamaño antes debería de ser una casa antigua reformada. Entramos y yo comí algo de comida china que el había pedido. Mientras yo comía él se limitó a mirarme y de vez en cuando hablábamos de temas sin importancia. Terminé de comer y salimos de su casa, estábamos en callados cuando él rompió el silencio.
-¿Bueno que quieres que hagamos ahora?
-Podemos ir a dar una vuelta, ya se que no es un plan para hacer en una cita, pero Emily a desaparecido, no se si tendrá que ver con lo que dijo Zoe de que esto no era seguro, pero a lo mejor nos encontramos alguna pista.
-Así que esto te parece una cita…-Dijo sin parar de sonreirme.
-Podría decirse que sí, ¿tienes una definición mejor?
-No, bueno vamos a ver que averiguamos.
Fuimos hasta el parque donde solíamos quedar siempre y Dylan llamó mi atención.
-Allison mira.
Allí en el suelo estaba tirado el bolso de Emily.

jueves, 5 de agosto de 2010

Elección Capítulo 8

Fui a abrir la puerta, no me esperaba a nadie.
-¿Zoe? ¿Qué haces aquí?
-Quiero hablar con Margot- sin que nadie la dijera nada Margot vino a la puerta.
-¿Qué quieres?
-No os podéis ir ahora, si os vais nos solucionareis nada, las cosas empeorarán y nadie estará a salvo.
-Mira es lo más seguro, no se que empeño tenéis en que nos quedemos, en una semana nos vamos y no podéis hacer nada al respecto.- dicho esto, Margot cerró al puerta de golpe dejando a Zoe fuera.
-¿Por qué has hecho eso? ¿Y si lleva razón?- seguía distanciada con Zoe pero si llevaba razón y lo más seguro era quedarnos, haría todo lo posible por defender sus palabras.
-No la lleva, en una semana nos vamos y no hay más que discutir.-Indignada por el comportamiento de Margot salí fuera. No sabía que hacer pero estaba claro que no me iba a quedar en casa así que cogí las llaves del coche de Margot. Tenía carnet pero no solía conducir, me gustaba más pasear, además aquí no estaban las cosas muy lejos por lo que resultaba innecesario. Me monté en el coche y arranqué para dirigirme a un lago que estaba a las afueras de la ciudad al que ya había ido en alguna excursión. Conducía por encima del límite de velocidad, cosa que no tenía porque preocuparme, por allí no solía haber policías y la gente no frecuentaba mucho ese sitio. Aparqué y me senté a la orilla del lago metiendo los pies en el agua. Esto solía relajarme, este lugar tenía una paz que no podía alcanzar en ningún otro lugar. La paz no duró mucho cuando empecé a oír pisadas. Me fui corriendo al coche y puse rumbo a casa. Atemorizada vi como un coche me seguía y aumenté la velocidad. El coche desapareció cuando me fui acercando a casa. No tenía porque esta siguiéndome, podía ser una casualidad. Aparqué en frente de casa, entré y dejé las llaves de donde las había cogido. Me sorprendió que Margot no estaba en casa, en su ligar estaba Dylan sentado en el sofá viendo la tele.
-¿Dónde está Margot?
-Ha ido a comprar algo para la cena.
-¿Pero que haces tú aquí todavía?
-Margot me dijo que me quedara por vuestra seguridad y no el encontré inconveniente.-Me miró a los ojos y me sonrió- Así que estaré aquí hasta que os vayáis.
-Perfecto, un vampiro guardián.-Solté un bufido y me subí a prepararme un baño relajante que me sirvió de bastante. De repente con el mayor sigilo posible Dylan entró en el baño. Yo enseguida me puse nerviosa.
-Lo siento, oí un ruido y subí a ver que estaba pasando- dijo avergonzado mientras yo buscaba a tientas una toalla que me puse para salir de la bañera.
-Posiblemente habré sido yo, ¿pero a ti no te enseñaron a llamar antes de entrar?- No esperé respuesta y salí pitando a mi habitación a ponerme algo de ropa. Una ve estuve vestida bajé a ver la tele un rato. Pasado un tiempo, Margot regresó cargada de bolsas.
-¿Por qué te has levado mi coche? ¿Dónde has ido?- dijo mientras se iba a la cocina para guardar las cosas.
-No es asunto tuyo.
-Claro que lo es, se supone que no nos podíamos ir en una semana por seguridad, ¡y tú coges y te vas!-No quería discutir sobre el tema así que le planteé más cuestiones.
-¿Cuándo has decidido que Dylan se queda? ¿Por qué no lo has consultado conmigo? Yo también vivo en esta casa Margot.
-No es asunto tuyo.
-Estamos en paz entonces. ¿Dónde va a dormir?
-Dylan no duerme
-¿Has llegado tú sola a esa conclusión o te han ayudado?-En ese momento llegó Dylan intentando poner calma.
-Chicas calmaros-dijo intercambiando miradas con las dos.
-¿Dónde te vas a instalar?- No había perdido el tono de enfado en la voz.
- En la habitación de invitados, tu hermana dice que está libre.
-Genial.- Margot mientras parecía que se había calmado un poco con las palabras de Dylan que a mi solo me habían servido para ofuscarme más. O se había calmado por las palabras o simplemente por el hecho de que estuviera allí. Yo subí corriendo a mi habitación.
Esta noche Margot se ocupó de la cena. Cuando terminamos de cenar en un absoluto silencio cada una se fue a su habitación. Estaba tumbada haciendo un pobre intento de dormirme cuando tres golpes rompieron el silencio de la noche. Supuse que sería Margot que querría hablar conmigo, pero yo no tenía ganas de hablar con ella así que no hice caso hasta que empezaron a hablar para que abriera, mi sorpresa fue que no era Margot.
-Allison, soy Dylan, ¿te importaría abrir?- Hice lo que me pidió.
-¿Qué te trae por aquí?- contesté en tono irónico
-Pues te quería decir que si mañana te importaría salir a dar una vuelta conmigo ya que solo te queda una semana.- estuve sopesando la posibilidad un rato.
-Vale
-Bueno pues hasta mañana
-Hasta mañana.
Pensaba que era malgastar el poco tiempo que me quedaba por estar aquí pero para que me iba a engañar Dylan era muy guapo, y no parecía un mal chico. Los nervios me acecharon en cuando pensé en ello así que intenté dormirme.
No tuve una buena noche, tuve un sueño en el que se iban llevando a todos mis amigos, poco a poco, pensando que los había pedido para siempre. Todo era por mi culpa, por salir de la ciudad, pero no podía impedir que se los llevasen, estaba como hechizada. Quería correr y salvarlos, peor mis piernas no reaccionaba, mi cuerpo tampoco lo hacía. Era como si solo estuviera consciente en mi mente, mi cuerpo solo estaba allí, paralizado sin poder hacer nada. Dos hombres se acercaron a mi cuerpo inerte para levantarme pero en ese momento me desperté, estaba en mi habitación, todo había sido un sueño. Miré el reloj, eran las 6, demasiado pronto para que Margot se levantara. No quería volver a dormirme por miedo a que el sueño reapareciera así que me dirigí a la cocina a por un vaso de agua y fui al salón. Margot se había dejado las zapatillas tiradas así que fui a su habitación, con mucho cuidado de no hacer ruido, a dejarlas. Pisé algo con lo que estuve a punto de resbalar y me agache a cogerlo. Era una foto de Dylan. ¿Qué haría Margot con una foto de Dylan?

viernes, 30 de julio de 2010

Elección Capítulo 7

-Lo que has oído, en cuento encontremos una casa y un lugar seguro nos mudamos de aquí, este no es un lugar seguro para nosotras.
-Yo no me pienso mudar, no decides por mí.-entonces cogí y me fui corriendo a mi habitación. Si de verdad corría peligro ¿Por qué no habían venido a por mí antes? Aunque Margot lo hiciese por mi bien no iba a ponerle fácil la búsqueda de una casa.
Al día siguiente me desperté más pronto de lo normal para coger el periódico y esconderlo, era algo infantil que lo escondiera, pero puede que así no lo encontrara y al menos nos quedásemos algún tiempo más. Lo escondí debajo de mi cama, probablemente lo encontraría, intenté buscar algún sitio mejor pero justo en ese momento se levantó y yo bajé corriendo.
-¡Buenos días!- dijo medio adormilada.
-¡Buenos días!- Margot se fue fuera a por el periódico y volvió dentro hasta subir a mi habitación y bajar con el periódico.
-Si crees que escondiendo el periódico debajo de tu cama no lo voy a encontrar lo llevas claro. Nos vamos de aquí, y tu te vienes.- Sin decir una palabra me subí a mi habitación, me vestí y bajé para ir al instituto. Iba con los cascos escuchando música para intentar distraerme. Iba caminando sola cuando alguien me agarró del hombro. Pegué un bote, me quité los cascos y me giré, allí estaba Dylan.
-¡Qué susto me has pegado!
-Creía que eras una semivampira, podías haberme escuchado.
-Un poco difícil cuando voy escuchando música a todo volumen- y saqué mi iPod en señal de respuesta- además levo el collar todavía puesto ¿recuerdas?
- Difícil la verdad, pero no imposible. Tengo entendido que tú y tu hermana os mudáis- me apreció que estaba… apenado.
-Sí ¿lo escuchaste?
-No estaba lo suficientemente lejos como para no escucharos. Enserio tu hermana no se tiene que tomar demasiadas molestias, aquí estáis seguras.
-Díselo tú a ella, a mi no me hace caso.
-Hecho.
-¿Crees que va a ser tan fácil convencerla? ¡Lo llevas claro!
-Bueno se puede intentar- y me miró fijamente a los ojos y sonrió, este gesto siempre me dejaba aturdida. Entonces como yo había esperado Annie y Emily (a quien Annie debería de haber puesto al corriente) se acercaron a mí.
-Tenemos que hablar contigo, bueno más bien nos tienes que contar algo.
-Haber chicas, si es lo de todos los días, le tenéis delante, preguntarle a él- y extendí los brazos en dirección a Dylan señalándolo. Annie y Emily se ruborizaron ante la mirada expectante de Dylan, me lanzaron una mirada furiosa y se marcharon corriendo.
-Eres terrorífica, las has espantado.
-Se lo merecían, después de todo me incordian todos los días con lo mismo. Pero juraría que fue tú mirada lo que las espantó.
-¿Seguro?- Y me miró a los ojos, sus ojos, color gris azulado, me hipnotizaban.
-Lo has vuelto ha hacer.
-¿El qué?
- La forma en la que me miras a los ojos.
-Es que… me gustan, me parecen preciosos.- yo me ruboricé.
-Los tuyos también.- qué estúpida, ¿Por qué se lo dije?
Entonces sonó el timbre y subimos en silencio hasta clase. Las clases transcurrieron lentas, pero me sorprendió que a la salida Zoe me parase.
-Tengo que hablar contigo, a solas- y lanzó una mirada envenenada a Dylan que enseguida se alejó, lo escucharía todo.
-¿Qué quieres?
-Dylan… no es buena compañía, es mejor que no estés con él.
-Tú no querías ser mi amiga, no tengo porque hacerte caso.-me iba a ir cuando Zoe me agarró fuertemente del brazo.
-No es que no quiera Allison ¿es que no lo entiendes? ¡Todo mi plan se irían al carajo! Y ese… él ¡lo está echando todo a perder!
-Tranquila, lo más seguro es que pronto me vaya de aquí, mi hermana está buscando una casa para mudarnos así que pronto dejará de fastidiar, no le veré en cuanto no esté aquí.
-¿Cómo? No es seguro que os vayáis ahora.
-Así que tú también estás al tanto ¿no?
-¡Nos pondréis en peligro a todos!
-¿Me intentas evadir? Es decisión de mi hermana no mía.
-¿Cuándo ha vuelto?
-Hace un día.
-¡Estamos perdidos!
-¿De que hablas?
-Lo siento no puedo decirte más, Dylan también está en peligro, y todos, tengo que hacer algo…- Y se largó. Dylan volvió a mi lado al segundo de marcharse Zoe.
-¿Qué a querido decir?
-No lo se, vamos ha hablar con tu hermana.
No tardamos mucho en llegar, Margot no había salido de casa y ya estaba preparando las maletas.
-Allison vete preparando, nos vamos.
-¿Tan pronto?
-He encontrado una casa y ya he hecho los trámites. Nos vamos a Canadá.
-Margot yo creo que es mejor que no os vayáis.
-Dylan tú aquí no pintas nada.
-Sí que pinto, todos nos pondremos en peligro como os vayáis, vosotras incluidas.
-Mira, precisamente por lo que nos vamos es para estar más seguras.
-Sólo te pido que me des una semana, si en una semana todo esto está más seguro no pondré queja alguna a que so vayáis.
-Margot por favor, una semana- la supliqué.
-Esta bien, ¡solo una semana! No voy a esperar más.
-¡Gracias!-y me abracé a ella, no me quería ir, pero el hecho de que me diera una semana para estar con mis amigos me alegraba. Justo en ese instante llamaron al timbre.

miércoles, 28 de julio de 2010

Elección Capítulo 6

-Pasa, estamos solas.
-Allison, no me engañes, ya no puedes hacerlo, no empezaré ha hablar hasta que el vampiro que hay en tu habitación se halla ido- No me había dado cuenta de la presencia de Dylan hasta que lo mencionó.
-¿Cómo lo sabes?
-No empezaré ha hablar hasta que el vampiro se halla ido.- En ese momento Dylan bajó de mi habitación.
-Tranquilas, ya me marcho, pero si es por lo que eres no te preocupes lo sé, no creo que haga falta que te confirme que ella…- Margot le lanzó una mirada asesina y Dylan se calló.
-¿Que yo qué?- No entendía nada y aun sabiendo que no iba a obtener respuesta no pude evitar hacer la pregunta.
-No estaré lejos.
-Si no vas a estar lejos y lo vas a escuchar todo quédate, prefiero que lo escuches sabiéndolo yo antes que si no lo sé.
-Estupendo entonces me quedo.- Margot puso los ojos en blanco.
-¿Qué pasa?
-Enseguida te lo voy a explicar- todos nos fuimos a sentar en los sillones de la sala principal y entonces Margot empezó ha hablar.
- Allison, corremos un grave peligro, si no tenemos cuidado van a venir a por nosotras.
-Pero… ¿por qué?
-Intenta no interrumpirme por favor. Mira se que es mucha información de golpe pero es necesario que lo sepas, somos adoptadas.
-¿Qué?-me dí cuenta de que no debía interrumpirla nada más hacer la pregunta y me disculpé- Lo siento.
-Y tampoco somos hermanas pero creo que sabes que para mí siempre serás mi hermana.
-Tú también lo has sido y lo serás- No lo podía creer, todos estos años había vivido en una mentira que todos habían continuado.
-Haré todo lo necesario para protegerte.
-¿Tú sabes que me está pasando?¿ Cómo sabes que Dylan…?
- Eso tiene que ver con lo que nosotras somos, podríamos haber sido hermanas de no ser por las cosas tan diferentes que somos.
-¿Qué soy yo?
-Tú… eres una semivampira Allison, tu padre era un vampiro y tu madre era humana, generalmente los semivampiros llevan una vida de humano normal hasta la edad adulta, en la que son más capaces de controlarse. En esta edad empiezan a desarrollar todas las habilidades de un vampiro. Tú en estos momentos me imagino que estarás empezando a desarrollarte a los 18 serías un vampiro completamente.-esto me provocó un nudo en el estómago, pero pude hacer una pregunta.
-¿Y mis padres biológicos?
-No se sabe gran cosa. Tu madre debió de morir al nacer tú y tu padre imagino que se dio a la fuga, no sabemos nada de él.- Dylan, que no había abierto la boca en toda la conversación, empezó ha hablar.
-Allison tiene un collar que reprime sus poderes vampíricos mientras lo lleve puesto.
-¿Dónde está ese collar? Es muy importante que lo lleves, así nadie sabría lo que eres, y podrías permanecer oculta.
-Lo tiene Annie, se rompió el enganche.
-Tenemos que ir a por él.- en ese momento me acordé de algo
-Espera… ¿qué eres tú?
- Un licántropo, me trasformo en loba, por eso es imposible que seamos hermanas
-Por eso sabías lo de Dylan… -ella asintió-¿ Hace cuánto que sabes todo esto?
-Hace un par de semanas, cuándo me transformé. Pasé varios días fuera de la casa de la tía Bridget, me consideraba un monstruo, no sabía que me pasaba. Paso un tiempo volví a casa y llamé a papá y a mamá y me contaron que éramos adoptadas y empecé a investigar, no me podía quedar de brazos cruzados así que decidí venir a verte y contarte todo, lo que no me imaginaba era que aquí había vampiros.
-De momento soy solo yo, no conozco la existencia de más vampiros cerca.
-Eso espero, bueno vamos a por el collar.
Fuimos los 3 a casa de Annie, que se quedó sorprendida al ver a Dylan y a mi hermana.
-Hola Annie
-¡Hola!
-Bueno, creo que no os he presentado antes. Esta es mi hermana Margot y este es Dylan que ya le conoces.
-Encantada.
-Venía a por el collar.
-A toma- Estiró al mano y me lo dio- Lo he arreglado.
-Esta perfecto Annie, muchas gracias- la dije a la vez que me ponía el collar
-De nada.
-Bueno me voy, no he avisado a mis padres de que Margot se queda. ¡Adiós!
-¡Adiós!-cuando estuvimos lo suficiente alejados empecé a hablar.
-No tendrías que haber venido Dylan, mañana me hará el interrogatorio de todos los días,¿no te das cuenta de que todas las chicas del instituto están coladas por ti?
-¿Te incluyes en ese grupo?- entonces me miró fijamente a los ojos, algo que siempre me dejaba aturdida, pero me las apañé para no aturdirme.
-Afortunadamente no, tengo bastante suerte.-Dylan iba ha hablar cuando Margot se le adelantó.
-Eoooo estoy aquí ¿vale? Podéis dejar de hacer como si no existiera.
-Bueno chicas me voy a cazar, mañana nos vemos.
-¿Qué cazas hoy? ¿Adolescente?
-No, ardillas
-¿Qué?-Dylan se esfumó y fui yo quien respondió.
-Bebe la sangre la sangre de animales, no de humanos.
-Así que el vampiro va de bueno.
Llegamos a casa y volví a preparar su habitación para que pudiera dormir.
-Allison no te tomes tantas molestias, prontos nos mudaremos a un sitio más seguro. Solo estaremos aquí el tiempo que nos lleve encontrar una casa.
-¡¿Qué?!

domingo, 25 de julio de 2010

Elección Capítulo 5

Dylan se alejó de mí y entonces le vi correr de una forma casi inhumana, apenas perceptible. De inmediato yo eché a correr detrás de él de la misma forma, igual de imperceptible, todo a mí alrededor era un borrón que poco a poco fue recuperando claridad. Me costó un segundo escaso alcanzarle, ¿como lo había logrado? Dylan al ver que le había alcanzado abrió unos ojos como platos me cogió del brazo y me llevó corriendo. No sabía que dirección estaba tomando a causa de la velocidad, pero una vez que nos fuimos acercando, y aminorando al velocidad, me dí cuenta de que se estaba acercando a mi casa. Abrió la puerta de golpe y una vez nos metimos dentro, cerró con llave.
-¿Cómo…?-No acabó la pregunta, seguramente no encontraba las palabras adecuadas, pero le comprendí.
-No lo se, esperaba que me lo explicases tú.
-Vale Allison, vamos a aclararnos, me has perseguido sólo para ver si tu teoría de lo que era yo era cierta, ¿que crees que soy?- Había dado en el calvo, pero ¿a que venía dejarme decírselo?
-Eres…eres un… ¿vampiro?- cerró los ojos y asintió, al parecer había dado en el clavo, se suponía que tenía que sentir miedo al estar tan cerca de alguien que me podía matar de un momento a otro, pero se me hacía imposible sentirlo aun teniéndolo al lado y sabiendo la verdad.
-Mira eres la única que lo sabe, así que por favor por tú seguridad y por la mía no cuentes nada de esto a nadie ¿me harás del favor?
-A cambio de algo
-¿A cambio de que?
-Bueno ya que se tu secreto, imagino que podrás explicarme lo que pasa y todo lo que sepas ¿no?
-Eso puedo hacerlo, pero… no se tantas cosas como crees que se.
-¿Qué sabes de lo que le pasa a Zoe?
-No lo se, pero ella tiene pinta de saber más cosas que yo, ¿y el collar?- preguntó al darse cuenta de que no lo llevaba puesto.
-Lo tiene Annie, se rompió el enganche al salir detrás de ti.- De repente oí que alguien abría la puerta.
-¡Son mis padres! ¡Escóndete!
Bajé rápido, no lo suficiente como para alcanzar de nuevo a Dylan, si no a una velocidad más moderada. Fui a recibirlos, llevaban más de una semana de viaje y justo decidían volver el día en que había un vampiro en casa, por suerte esta noche se irían otra vez, viajaban constantemente por motivos de trabajo.
-¡Papá, mamá!
-¡Allison, hija!- Mi madre me abrazó.
-Os echaba de menos- esto era cierto en parte, puesto que ya estaba acostumbrada a no verlos casi nunca.
- Y nosotros a ti hija, pero nos marchamos dentro de 1 hora.
- Está bien- le dije con cierto alivio, no me apetecía que se quedaran mucho más tiempo.
-Bueno me voy a acabar…los deberes- Subí a mi habitación, cerré la puerta y allí estaba Dylan.
-Bueno ya que mis padres están que no los matases el tiempo que se quedan.-Soltó una risita que no me esperaba.
-Allison, yo no me alimento de... humanos, bebo sangre de animales, es lo que me permite pasar desapercibido.
-Es bueno saberlo, ¿tienes alguna idea de lo que me a pasado antes?
-No, tengo que investigarlo, puede que el collar sea la causa.
-Mañana busco a Annie, la pedí que lo guardara. Tengo curiosidad, ¿cómo sales a la luz del sol?
-Mi reloj lleva una cápsula, tu collar lleva una igual, pero en los vampiros tiene un efecto diferente a nosotros nos impide que nos quememos, haciéndonos prácticamente indestructibles, no muchos lo poseen.
En una hora mis padres se fueron y Dylan se fue antes de que yo cenara. Tenía tiempo para pensar así que me tumbé en la cama pero estaba muy cansada y me dormí enseguida. A la mañana siguiente me fui al instituto y tuve la suerte de encontrarme con Annie por el camino.
-¡Annie!
-¡Hola Allison!
-¿Tienes el collar?
-Aquí no lo tengo, lo llevé a mi casa para repararlo, vente después del instituto a recogerlo ¿vale?
- Vale.
El resto del camino fue silencioso, cuando llegamos Dylan se acercó a mi y Annie se quedó con la boca abierta, no la hacían falta más pistas para pensar que estábamos saliendo, aunque no fuera así. Le dije a Dylan en una voz que no podría oír nadie más que después de clase iría a por el collar a casa de Annie. Entramos los tres en clase de Biología y yo me senté al lado de Emily, mi sitio habitual. Emily también presenció como Dylan se acercaba a mi y me estuvo preguntando sobre el toda la clase, seguían obsesionadas con el, seguramente si descubrieran lo que él era en realidad posiblemente la cosa cambiaría. De repente, en lo que dura un segundo Emily se cortó con un papel y yo, al oler la sangre sentía que quería beberla. Dylan lo vio todo y se acercó a mí en el momento en que sonó el timbre.
-Finge estar desmayada-me susurró y yo le hice caso, cerré los ojos y me dejé caer. Sentí que unos brazos me agarraban y me sacaban de la clase, nada más salir esa sensación se pasó y Dylan empezó ha hablar con al secretaria para poder llevarme a casa mientras yo seguía fingiendo. Cuando salimos abrí los ojos.
- Déjame ponerme en pie- exigí.
-Iremos más rápido si te llevo yo, recuerda, velocidad de vampiro.- esbozó una sonrisa que me hizo rendirme sin recordarle que podía alcanzar la misma velocidad.
- Está bien.
En menos de 2 minutos ya estábamos en mi casa y Dylan me volvió a dejar sobre mis pies.
-¿Qué… que a pasado?
- No estoy seguro, esto no es normal, de momento es mejor que te quedes aquí, yo me quedaré para que no hieras a nadie.
-Está bien- en ese momento llamaron a la puerta.
- Voy a abrir- fui a la puerta y allí estaba Margot.
-¡Margot!- Me abracé a ella, y ella me devolvió el abrazo pero a los pocos minutos se alejó de mi- ¿Qué haces aquí?
-Es difícil de explicar, Allison tengo que hablar contigo, a solas.

sábado, 24 de julio de 2010

Elección Capítulo 4

-Perdona…. ¿Cómo?
-Vale… se que es difícil de asimilar y que no te conozco, pero es importante. Te espero en 15 minutos en el parque.-Dicho esto colgó, ¿para que quería hablar conmigo?
Fui directa hacia el parque, esa era la única forma de saber que quería. Cuándo llegué el ya estaba allí ¿cuánto tiempo llevaría hay? No había nadie en el parque salvo Dylan, que estaba sentado en un banco, me dirigí hacía el y me senté.
-¿Cómo has conseguido el collar?
-¿Qué? ¿Qué sabes del collar?
-No has respondido a mi pregunta- parecía serio, peor me esbozó una sonrisa que me dejó aturdida, me fue imposible no contestar.
-Me…me lo dio una amiga.
-¿Qué amiga?
-No respondiste a mi pregunta-contesté repitiendo una frase parecida a la suya, esto hizo que esbozase otra sonrisa.
-Es…complicado, se más cosas de las que tu sabes…Pero ahora necesito que respondas a mi pregunta.
-Zoe, es la chica que se sentó en tu sitio en la clase de mates.-Más tarde tendría que responder a mi pregunta, parecía ser la única que no era consciente de lo que estaba pasando.
-Se quién es.
-¿La…conoces?
-Me preguntó donde estabas tú, parecía preocupada, no se porque me lo preguntó a mi…
-¿Qué sabes del collar? Antes no me distes una respuesta- Cambié de tema, cualquier cosa relacionada con Zoe y su comportamiento me hacía preguntarme más cosas de la cuenta.
-Sirve para reprimir…cosas, en algunos casos puede llegar a salvar, pero tú eres humana así que no se porque te lo dio, ni porque lo llevas puesto.
-¿Cómo que soy humana? ¿Acaso tu no…?-Ni siquiera me dio tiempo a terminar, desapareció sin dejar rastro y esto me dejo algo confusa.
-Me fui a mi casa para ducharme y aclarar mis ideas, no solía haber nadie casi nunca, mis padres trabajaban todo el día y a mi hermana la cuidaban mis tíos. Mi hermana melliza, a la que podía considerar de mis mejores amigas, no solía estar en casa, prácticamente vivía en casa de mi tía. Yo podía ir a casa de mi tía, de hecho viví hasta los 15 años en su casa hasta que se mudó y yo decidí quedarme en la casa de mis padres. Mi tía Bridget podía considerarse mi madre, pasaba más tiempo con ella que con mi propia madre, a la que veía los fines de semana. Quería contarle todo lo que me estaba ocurriendo a mi hermana Margot, pero no sabía como explicárselo. Después de la ducha me había aclarado un poco así que me tumbé en la cama y me puse a pensar en la conversación anterior con Dylan, ¿sería el un humano? Si hubiera sido humano hubiera contestado como mínimo, no desaparecer para ocultar la evidencia, pero ¿qué sería él? Empecé a pensar en seres inhumanos de películas, libros y leyendas, sólo tenía un dato seguro, y es que era muy rápido y si no era humano, por lo menos tenía esa forma. Entonces encontré un nombre de lo que el podía ser y la única forma de confirmar mi suposición era preguntar.
A la mañana siguiente me dirigí al instituto, necesitaba encontrar a Dylan. Al entrar me encontré a Emily y fui corriendo hasta ella.
-¡Hola!- saludó Emily.
-¿Sabes dónde está Dylan?
-No… ¿para que lo buscas?
-Es… importante- Entonces entré en el instituto, parece que comenzaba a comprender porque nadie me contaba nada ¿y si Zoe también lo era?, sin duda, tenía que hablar con Dylan. Se volvió a sentar a mi lado en la clase de mates. Casi acabando la clase, decidí preguntar.
-Necesito hablar contigo- dije en un susurro.
-¿Sobre que?
-Sobre lo que me dijiste ayer.
-No voy ha hablar de eso.
Entonces sonó el timbre y Dylan salió disparado por la puerta, Recogí lo más rápido que pude y salía buscarlo, justo cuando el vi Annie me cogió por el brazo y me paró.
-¡Annie tengo prisa! Suéltame.
-Allison ¿Qué te pasa?
-Nada-entonces me solté y sentí como el collar se rompía, grité a Annie que me lo guardara y ella asintió. Empecé a seguir a Dylan, se metió por un callejón y allí, más rápido de lo normal me acorraló en la pared.
-Allison, no voy ha hablar de ello, así que si no te importa deja de seguirme.
-Pues yo si que voy ha hablar de ello, sé que tú me puedes ayudar, se lo que eres Dylan.

jueves, 22 de julio de 2010

Elección Capítulo 3

¿Cómo ha podido desaparecer?, nadie sabía la contraseña de mi taquilla, alguien lo debió de haber robado, pero ¿cómo? No encontraba explicación lógica, nadie me había visto guardarlo (o eso creía) y salvo Zoe y yo no creo que nadie más supiera de la existencia de ese collar que parecía tener mayor valor de el que le había asignado.
Me dirigí a mi casa, era ya tarde, había pasado la mayor parte del tiempo en el parque, así que aceleré un poco el paso. Hice los deberes y me preparé la cena, no había nadie en casa y la verdad es que lo prefería, últimamente me gustaba estar sola, debía de ser que ya me había acostumbrado. Me tumbé en la cama y examiné la carta otra vez más, desde que la encontré no dejaba de examinarla, como si me fuera a dar alguna pista, pero me di cuenta de que no iba a ser así por lo que la dejé en la mesita de noche y me dormí.
A la mañana siguiente me dirigí al instituto como todas las mañanas, pero me sorprendió que Zoe me llamase nada más entrar por la puerta principal.
-Allison, me gustaría hablar contigo.
-¿Has decidido volver ha hablarme?
- Allison, es por tu seguridad nada más, es mejor así, pero no te he llamado para eso…Toma- me tendió el collar en las manos
- ¿Fuiste tu la que me lo quitó de la taquilla?
- No, yo solo… me lo encontré, a lo mejor no hubiera desaparecido si lo hubieses llevado puesto, ¿me prometes que no te lo volverás a quitar?
-¿Como te lo voy a prometer? No se porque para ti es tan importante que lleve el collar puesto, es más, no se nada de lo que está ocurriendo.
-Es mejor que no sepas nada de esto, no te lo vuelvas a quitar por favor- Esta vez lo rogó, no sabía bien porque pero me puse el collar pero cuando iba a contestar, Zoe ya se había esfumado.
Cuando entré en clase de mates me dí cuenta que el asiento ocupado por Zoe estaba vacío y Zoe, en su lugar había ocupado el único asiento sin pareja, que antes estaba ocupado por Dylan, el nuevo.
Dylan llegó y ocupó el asiento contiguo al mío al observar con una mirada rápida, que Zoe ocupaba el suyo, genial, ya tenía interrogatorio después de la clase. Cuando se sentó observó mi colgante, ¿que le pasaba al dichoso collar?, parecía que el no estaba dispuesto a reclamar su sitio a Zoe, es más parecía que le daba igual sentarse.
Estuvimos toda la clase callados, ya me había acostumbrado al silencio de Zoe por lo que el suyo no me molestó, es más me apreció comprensible, mi primer encuentro con el no había sido muy agradable que digamos así que lo entendí. Al acabar la clase sentí que alguien me seguía me giré y allí estaba Dylan, parecía que tenía que decirme algo, así que le miré y alcé una ceja a modo de pregunta pero entonces se marchó, últimamente no pasaban cosas muy normales que digamos, y esta era una de ellas. Emily y Annie se me acercaron, parece que habían presenciado la escena, genial, también habían estado en clase.
-¡Hola chicas!
-¿Qué te traes entre manos con Dylan?- dijo Annie.
-¡Menudo saludo!
-Es enserio Allison, nos lo puedes contar somos tus amigas.
-No me traigo nada con Dylan ¿Por qué lo decís?- No lo entendía, no había hablado con él en todo el día.
-¿Allison eres ciega? ¡Se ha pasado toda la clase mirándote!
-¿Y?
-Pues que desde que lleva aquí no ha mirado a ninguna chica, pero a ti si…- Annie lo dijo algo apenada, la gustaría ser ella a quien Dylan mirase, la verdad, la cambiaría el puesto.
-Seguro que no me miraba a mí- recordé como miró el collar, peor no se porque, no quería decirles a ellas nada sobre el collar.
-No parecía que no te mirara…- Emily parecía también apenada, esto era de lo más surrealista, apenadas porque el nuevo me mirara.
-Venga chicas que seguro que son paranoias vuestras…
-Allison, detrás tuya, ¿son paranoias nuestras?- Me giré y, en efecto, Dylan me estaba mirando.
-Chicas enserio, no os preocupéis, bueno me voy a casa, ¡adiós!
-¡Adiós!
No me lo terminaba de creer, todo esto era muy raro, así que me fui a mi casa de nuevo. De camino a mi casa me llamaron al móvil, me paré en seco y miré el número, no le conocía, ¿quién sería?
-¿Diga?
-Hola, soy Dylan- ¿Dylan?
- ¿Dylan? ¿Cómo has conseguido mi número de teléfono?
-Es… complicado, pero ahora no importa necesito hablar contigo en persona.

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